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Bebés y niños
La alimentación del bebé: el biberón
El biberón se utiliza para alimentar al bebé con leche artificial o con leche materna. Te ayudamos a elegir el bibe más adecuado, y te explicamos la mejor forma de prepararlo y mantenerlo libre de gérmenes.
Escrito por Inma D. Alonso, Periodista experta en salud y bienestar

Elegir biberón: tipos de biberones y tetinas

Aunque lo más frecuente es asociar el uso del biberón con la lactancia artificial, también puede emplearse en el caso de la lactancia materna cuando ésta se realiza en diferido, es decir, cuando la madre se extrae la leche del pecho y el bebé la toma a través del biberón.

En cualquiera de estos casos, y sea cual sea la opción que elijas para alimentar a tu bebé, hay una serie de factores que necesitas conocer para elegir el biberón más adecuado y, sobre todo, unas pautas que debes seguir respecto a su preparación y limpieza.

Elegir biberón: tipos de biberones y tetinas

Hay tantas clases de biberones y tetinas que, casi con toda seguridad, cuando llegue el momento de comprar uno no sabréis cuál elegir. El mejor consejo es que cuando prepares la canastilla de tu bebé, compres un par de tipos de biberón y de tetinas. Cuando nazca vuestro hijo –y a pesar de su corta edad– pronto os hará entender qué biberón o qué tetina le gusta o no. Una vez que deis con el que mejor se adapta a sus necesidades, todo será comer y cantar.

Por lo general, el tamaño del biberón oscila entre los 100 ml. y los 350 ml. En el caso de los recién nacidos, siempre es aconsejable optar por los de menor tamaño, ya que consumen cantidades más pequeñas de leche en cada toma.

Respecto al material, los hay plásticos y de vidrio. En el caso de los primeros, asegúrate que el biberón haya pasado todos los controles sanitarios pertinentes y tenga sus correspondientes certificados de calidad, que acreditan que el material con el que se ha elaborado no contiene componentes que puedan ser perjudiciales para la salud.

Para los segundos sólo hay un inconveniente, y es el peligro que supone que puedan romperse durante la preparación, el proceso de limpieza, o en un traslado, si es que los llevas en la bolsa del bebé.

En el caso de las tetinas, también existen diferentes modalidades. Las hay redondeadas, anatómicas, o con varios orificios, entre otras. Precisamente, la tetina que posee varios orificios de salida resulta muy útil al principio, ya que con ella es posible regular el flujo de leche durante la toma simplemente girando el biberón, porque no debes olvidar que no todos los bebés maman al mismo ritmo, sobre todo cuando están recién nacidos; de hecho, no te sorprendas si tu hijo se queda dormido durante alguna toma.

Otra opción que puedes encontrar son las tetinas que reducen el aire que traga el bebé durante la toma. Este tipo en concreto ayuda a minimizar el hipo o los molestos gases derivados de las succión, que tanto incomodan a los recién nacidos, y pueden llegar a provocarles un trastorno conocido como cólico del lactante.

Las necesidades alimenticias del bebé irán cambiando a medida que crezca, y demandará biberones de mayor tamaño y tetinas con orificios más grandes, sobre todo cuando llegue el momento de incorporar los cereales, ya que estos espesan la leche y la tetina puede obstruirse.

Respecto al material con el que están hechas las tetinas, las más frecuentes son las de caucho y las de silicona. El caucho es un tipo de goma natural, pero es menos resistente que la silicona; además, esta última se limpia con mayor facilidad y no absorbe los olores.

Siempre hay que supervisar el correcto estado de las tetinas, sobre todo cuando empiece el proceso de dentición, ya que es habitual que el bebé las muerda y juegue con ellas durante la toma.

Actualizado: 1 de Agosto de 2017

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