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La alimentación del bebé: el biberón
El biberón se utiliza para alimentar al bebé con leche artificial o con leche materna. Te ayudamos a elegir el bibe más adecuado, y te explicamos la mejor forma de prepararlo y mantenerlo libre de gérmenes.
Escrito por Inma D. Alonso, Periodista experta en salud y bienestar

Decir adiós al biberón

Lo habitual durante el proceso de alimentación del bebé es que a partir de los seis meses empiece a comer con cuchara. Quizá esta edad sea demasiado temprana para retirar totalmente el biberón, puesto que aún les cuesta permanecer sentados durante mucho tiempo y, dándoles el biberón a cucharadas, es más que posible que se cansen a mitad de la comida.

Pero a partir del primer año y, sobre todo, a partir del año y medio, los niños ya suelen haber aprendido a beber en vasos adaptados. Es en este momento cuando puedes empezar a retirar el biberón para que, en torno a los dos años, ya no lo use en absoluto.

Riesgos de alargar la despedida del biberón

Sin duda, cuando el niño gana cierta autonomía, el hecho de que se tome solo el biberón te dará más libertad durante el momento de la comida, pero no debes olvidar que está en pleno proceso de dentición y abusar de la tetina del biberón, al igual que del chupete, puede repercutir en problemas dentales como la mal oclusión, es decir, la no correspondencia de los dientes superiores con los inferiores.

Problemas dentales en los bebés

Algo que debéis evitar casi desde el primer momento es que vuestro hijo se duerma con el biberón, ya que el contacto continuado de los dientes con bebidas azucaradas, ya sea leche o zumos, puede desencadenar la llamada “caries del biberón” o “caries del lactante” que, de agravarse, podría derivar en la reducción del diente desde la superficie hasta el interior.

Alargar la toma del biberón también podría provocar alteraciones nutricionales, pues los niños que siguen con esta herramienta para beber toman más cantidades de leche de las necesarias, por lo que luego no tienen apetito para los alimentos sólidos, lo que puede provocar una falta de nutrientes importante.

Consejos para que deje de usar el biberón sin traumas

Para los bebés no es tarea fácil decir adiós al biberón, pues es algo que les reconforta, les tranquiliza, les entretiene y les ayuda a coger mejor el sueño. Por eso, vamos a daros algunos consejos y trucos para que los niños empiecen a beber de las tazas y desechen el uso de biberones:

  • Eliminación gradual: para que el cambio no sea drástico lo mejor es ir quitándoselos poco a poco. Si toma tres biberones al día, comenzaremos retirando el primero de la mañana, sustituyéndolo por una taza especial para bebés, para después retirar el del mediodía y por último el de la noche, uno de los que más les gusta por su capacidad para incitar al sueño.
  • Tazas antiderrames: una buena manera de que el niño se vaya acostumbrando a beber de las tazas o vasos es que comience con una de aprendizaje o antigoteo, que suelen contar con dos agarraderas y una boquilla por la que ellos pueden beber sin miedo a que se les derrame todo el líquido. Los dentistas recomiendan que estas boquillas sean duras y no blandas, pues pueden dañar los primeros dientes del bebé.
    Taza antiderrame agua
  • Guarda los biberones con tus hijos: una vez que los niños lleven algunas semanas en el proceso de cambio puedes realizar un ritual de despedida de los biberones, en el que se guardarán todos en una bolsa o caja para tirarlos o para, en un sentido figurado, dárselos a otros niños más pequeños que los necesiten o para futuros hermanos. Con ello se conseguirá que el niño piense que también está haciendo el bien a los demás y consiga despegarse de ellos más fácilmente.
  • Anima a tu hijo: cuando consiga beber de la taza puedes animar a tu hijo, diciéndole que ya es un niño o una niña mayor, así se sentirán reconfortados y además tendrán ilusión por seguir en el proceso de cambio.
  • Tomároslo como un juego: la mejor manera para que los niños entiendan que deben dejar de usar el biberón es introducir la utilización de las tazas como una diversión. Podéis jugar a que estáis en un restaurante o que servís el té, para después bebéroslo.
  • Rutina de sueño: el biberón forma parte de la rutina nocturna de muchos niños, que se duermen mientras lo toman o abrazados a él. Para ellos, sustituirlo por una taza puede ser un cambio muy brusco, por lo que los expertos recomiendan que se elijan otras tareas que motiven el sueño, como un baño, un cuento o música relajante. Hará que el niño se duerma sin necesidad de tomar el biberón.

Actualizado: 12 de Julio de 2019

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