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Bebés y niños
La alimentación del bebé: el biberón
El biberón se utiliza para alimentar al bebé con leche artificial o con leche materna. Te ayudamos a elegir el bibe más adecuado, y te explicamos la mejor forma de prepararlo y mantenerlo libre de gérmenes.
Escrito por Inma D. Alonso, Periodista experta en salud y bienestar

Preparación y limpieza del biberón

El primer paso antes de preparar el biberón es lavarnos las manos correctamente con agua y jabón. Algo tan sencillo puede prevenir problemas de salud a nuestro bebé, ya que su sistema inmunitario aún no es lo suficientemente fuerte.

Respecto a la preparación, deberemos tener en cuenta si se trata de leche materna o de una preparación en polvo o líquida. En el primer caso, si la madre acaba de extraer la leche con el sacaleches, basta con que la introduzca en el biberón y se la dé al bebé, ya que la temperatura suele ser la adecuada.

Ahora bien, si se trata de leche materna que estaba almacenada en la nevera o el congelador, el proceso es diferente. Lo habitual suele ser sacar la leche con tiempo suficiente para que se adapte a la temperatura ambiente o se descongele por sí sola. Una vez hecho esto, podemos calentarla, bien al baño maría, o bien en el microondas. En cualquiera de los dos casos, lo haremos controlando el tiempo y la temperatura para que no se caliente en exceso.

En este sentido, es importante que la leche esté a una temperatura media de unos 36-37ºC. Hay biberones que cuentan con un indicador que te informa de la temperatura del líquido; lo hace cambiando de color si la temperatura de la leche es baja, óptima o muy caliente.

Si no dispones de un biberón así, basta con que repitas un gesto que todas las madres han hecho alguna vez, poner unas gotas de leche en el reverso de la muñeca. Esto se debe a que la piel en esa zona es más sensible y, por tanto, podrás comprobar si el biberón está a la temperatura adecuada o no.

En el caso de la lactancia artificial, el proceso para calentar el agua o el preparado líquido es el mismo que para la lactancia materna en diferido. Lo único que tendrás que hacer es seguir las pautas que marca el preparado en polvo que elijas, esto es, la cantidad de producto por ml. de agua.

Limpieza del biberón

Una vez que el bebé ha terminado de comer, lava el biberón y la tetina con agua y el jabón habitual que utilices para lavar los platos en casa, empleando para ello un cepillo especial que te permita limpiarlos a fondo.

No es necesario que hiervas o esterilices los biberones y tetinas continuamente, basta con que lo hagas un par de veces a la semana. El proceso de esterilización puede ser en frío –mediante una solución química–, o en caliente –hirviéndolos, con vapor de agua o en el microondas–.

La higiene durante el proceso de preparación y el posterior lavado de los biberones y utensilios que se emplean para la preparación es muy importante ya que prevendremos posibles infecciones del aparato digestivo.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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se ha multiplicado en 40 años el número de niños y adolescentes obesos en el mundo
'Fuente: 'Imperial College London y la Organización Mundial de la Salud (OMS)''

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