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Bebés y niños
Portabebés, prácticos y cómodos
El portabebés es, sin duda, uno de los artículos de puericultura más antiguos que se conocen, y cuyo uso está ahora más en boga que nunca. Te ayudamos a elegir el que mejor se adapta a ti y a tu bebé.
Escrito por Alhelí Quintanilla, Periodista especializada en infancia y embarazo

Portabebés: ventajas e inconvenientes

Padre usando portabebés

Práctico y económico, el portabebés se puede utilizar desde el nacimiento hasta los tres años aproximadamente, y resulta una buena alternativa al carrito cuando queremos dar un paseo por el campo o la playa, acceder a lugares complicados, o hacer la vida diaria con nuestro bebé pegado al cuerpo.

¿Todavía no estáis seguros de si lo necesitáis? Para ayudaros a decidirlo, os explicamos sus principales ventajas, y también algunos de sus inconvenientes:

Ventajas del uso del portabebés

  • El bebé está muy cómodo y se siente protegido: la posición, el olor, el calorcito, le recuerdan al útero materno. De hecho, es el método de transporte aconsejado para los bebés prematuros.
  • El movimiento continuo y la posición del bebé –en forma de ranita–, parecen aliviar los famosos cólicos del lactante los tres primeros meses. También los llantos.
  • Se refuerza la comunicación entre el bebé y el padre o madre portador.
  • El portabebés nos permite realizar todo tipo de tareas –como atender a otros hermanos–, ya que tenemos ambas manos libres.
  • Es un gran aliado en las grandes ciudades: metro, autobús, aceras estrechas, escaleras imposibles… no son un problema.
  • Es posible dar el pecho a demanda en cualquier momento o situación de forma discreta.
  • Suelen tener un precio asequible, no ocupan mucho espacio al guardarlos –de hecho, los fulares, por ejemplo, se pueden llevar doblados en el bolso– y, si son de buena calidad, nos servirán para el siguiente hijo.

Inconvenientes del uso del portabebés

  • El peso: por muy bien repartido que esté el peso, a media que crece el niño cuesta más llevarlo, sobre todo durante largos periodos de tiempo.
  • Cuando ya saben andar, los bebés quieren subir y bajar todo el tiempo.
  • Los portabebés están más bien pensados para estar de pie, en movimiento, y no sentados.
  • No siempre resulta fácil saber cómo usarlos o anudarlos para llevar al bebé en la posición correcta y que nuestra columna no se resienta.
  • También hay que aprender a vestir al bebé para que no pase ni frío ni calor, y a nosotros mismos.
  • Si renunciamos al carrito, también renunciamos a una de sus grandes ventajas: la bolsa en la que llevamos todo lo que el pequeño puede necesitar, y el espacio para depositar bolsas u otros objetos si vamos de compras.

Actualizado: 21 de Septiembre de 2017

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