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Bebés y niños
Productos para la higiene del bebé
La delicada piel del bebé requiere muchos mimos y por eso debes conocer todos los productos que no pueden faltar en su canastilla para una higiene completa y adecuada, tanto fuera como dentro de casa.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia

Productos para la higiene del bebé

Cesta con productos de higiene para el bebé

Los productos de higiene para bebés y niños menores de tres años no deben contener ciertas sustancias como alcanfor, eucaliptol y mentol.

La higiene del bebé es un ámbito que los padres deben cuidar mucho, ya que el recién nacido tiene una piel muy delicada, que además absorbe fácilmente las sustancias que se le aplican. Por tanto, su correcto cuidado durante los primeros meses de vida pasa por usar los productos y cosméticos adecuados y minimizar la utilización de ciertos ingredientes que pueden resultar perjudiciales.

Y es que, tal y como indica la Dirección de Calidad del Medicamento y la Asistencia Sanitaria del Consejo de Europa (EDQM), la seguridad de un producto se basa en las propiedades de los ingredientes que componen su fórmula. Así, estos expertos señalan varios agentes a tener en cuenta cuando van dirigidos a los más pequeños de la casa, como los conservantes y perfumantes, que tienen un potencial alergénico importante. Por eso su concentración debería reducirse al mínimo en los productos para bebés y niños menores de tres años. Además, también advierten que se deben evitar en niños productos que contengan alcanfor, eucaliptol y mentol, por ejemplo. Por eso, siempre hay que fijarse muy bien en el etiquetado.

Y ahora, ¡toma nota! Jabón neutro, una esponja y un cepillo suave, toallitas húmedas, crema hidratante, crema peribucal, crema para la zona del pañal, aceite de masaje, protección solar para cuando sea necesaria y, por supuesto, muchos, muchos pañales desechables (¡se calcula que un bebé llega a usar unos 6.000 pañales hasta que aprende a ir al baño por sí mismo!). Son numerosos los productos para la higiene que hay a disposición de nuestro bebé, aunque algunos son más imprescindibles que otros.

Te enseñamos cómo debe ser la higiene general de tu pequeño, y también la higiene específica en ciertas áreas de su cuerpo.

Un baño suave

Los baños del bebé, cuanto más sencillos y cortos, mejor. Y es que como la higiene cotidiana y frecuente puede producir irritaciones e incluso alergias en su piel tan sensible, los dermatólogos aconsejan que los baños del lactante sean breves (no más de cinco minutos) y muy suaves. Simplemente con agua o añadiendo una pequeña cantidad de jabón neutro (pH neutro) lavaremos al bebé delicadamente, procurando no frotar mucho su piel, y seguidamente enjuagaremos bien para eliminar todos los restos del producto. Podemos usar nuestras manos y aprovechar para acariciar y masajear a nuestro pequeño, aunque también es aceptable utilizar una esponja natural.

En cuanto al pelo, como los bebés aún lo tienen fino y poco abundante, no es necesario usar champú. Los primeros meses el cabello se lavará también con el agua y el jabón neutro. Eso sí, si tu hijo presenta costra láctea (descamación amarillenta en el cuello cabelludo), debes usar un producto específico, como un aceite que facilite el desprendimiento de las escamas. Pero además de usar productos suaves durante el baño, tras él es recomendable que hidratemos la piel adecuadamente, sobre todo durante las primeras semanas de vida, cuando se muestra más reseca. Una buena opción son las cremas emolientes, que evitan la deshidratación gracias a componentes como la vaselina, la lanolina, los aceites vegetales o la parafina. Crean una fina película grasa sobre la superficie de la piel que impide la pérdida de agua.

Respecto al cuidado del ombligo del recién nacido es importante saber que se debe usar clorhexidina al 0,5% para las curas y evitar otros antisépticos y las soluciones yodadas, que al absorberse pueden ser perjudiciales.

Por último, podemos aprovechar que las uñas de manos y pies están reblandecidas para cortarlas cuando sea necesario y evitar que el bebé se arañe. Lo haremos con unas tijeras especiales, de punta redondeada, sin apurar mucho el corte y asegurándonos de que no quedan picos (podemos usar alguna lima suave para pulirlos delicadamente). 

Actualizado: 29 de Agosto de 2017

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Escrito por:

Amparo Luque

Periodista experta en embarazo e infancia
Amparo Luque

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se ha multiplicado en 40 años el número de niños y adolescentes obesos en el mundo
'Fuente: 'Imperial College London y la Organización Mundial de la Salud (OMS)''