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Mente y emociones
Síndrome de Korsakoff
El consumo excesivo y crónico de alcohol, y el consecuente déficit de vitamina B1 que esto provoca, puede derivar en la aparición del Síndrome de Korsakoff, un problema que causa importantes afectaciones neuronales.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Qué es el síndrome de Korsakoff

El síndrome de Korsakoff es una enfermedad producida por un consumo continuado en el tiempo de cantidades importantes de alcohol, lo que va a llevar al organismo a una deficiencia de vitamina B1 (tiamina), lo que a su vez va a tener importantes efectos en el cerebro (también se conoce como psicosis de Korsakoff), alterando las funciones de la memoria, además, puede ir acompañado de episodios psicóticos que complican aún más el diagnóstico y el tratamiento de este problema.

Este síndrome fue descubierto por el neuropsiquiatra Sergey Korsakoff, el cuál analizó los efectos del vodka en los consumidores crónicos, dándose cuenta de las graves afecciones que causaba, caracterizadas por amnesias anterógradas (con dificultad para formar nuevos recuerdos), además de otros síntomas como inquietud y descoordinación motora (ataxia), y alucinaciones, según la gravedad en el deterioro cerebral.

El consumo excesivo y crónico de alcohol suele ir acompañado de desnutrición y falta de vitamina B1, ya que la persona deja de alimentarse adecuadamente, lo que va a provocar que además se vean afectados otros órganos, como el hígado o el corazón, que van a complicar el tratamiento, pues van a coexistir signos y síntomas de diferentes órganos, todos ellos originados por la misma causa, la ingesta excesiva y mantenida en el tiempo de bebidas alcohólicas.

Además del consumo crónico de alcohol, también se precisa de cierto componente genético para que se dé el síndrome de Korsakoff. Su incidencia es más alta en alcohólicos de edad avanzada, aunque no queda claro si es debido a una debilidad del organismo por el paso de los años, o a la acumulación de la deficiencia de la vitamina B1 en el organismo a estas edades.

Igualmente, la deficiencia de vitamina B1 puede acarrear otras complicaciones, ya sea en el corazón o el hígado –acompañándose de diarrea y pérdida de peso–, o bien en el cerebro, como en el caso de la encefalopatía de Wernike, denominándose en éste caso síndrome de Wernike-Korsakoff, en el cual, además, aparecerán síntomas como la parálisis ocular, pérdida de la audición, epilepsia, hipotermia, y depresión entre otros.

Evidentemente, el alcoholismo es la causa más habitual del síndrome de Korsakoff, sin embargo no todas las personas alcohólicas lo sufren. De hecho, también puede afectar a individuos con trastornos alimentarios, personas que han hecho demasiado estrictas o que se han sometido a operaciones para tratar la obesidad. Asimismo, tienen mayor riesgo de padecer síndrome de Korsakoff los enfermos crónicos, con el sistema inmune debilitado, como pacientes con VIH, o que reciben diálisis o nutrición asistida.

Actualizado: 24 de Enero de 2017

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