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Mente y emociones
Amnesia: sin acceso a los recuerdos
Hasta el momento en que nos enfrentamos ante la pérdida total o parcial del acceso a nuestra memoria no aprendemos a valorar la importancia de nuestros recuerdos. Descubre todas las claves de la amnesia.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Qué es la amnesia

Qué es la amnesia y por qué se produce

La memoria es parte indispensable de lo que somos, en la cual se va registrando lo que hemos sentido a través de la vista, el oído, el gusto, el tacto o el olfato. Gracias a ella podemos recordar desde nuestros seres queridos a quien acabamos de conocer, desde las fechas de cumpleaños o aniversarios a la próxima cita. ¿Pero qué sucede cuando la memoria se ve afectada?

Todos hemos podido sufrir en un momento determinado algún fallo de memoria, en el que hemos olvidado algún compromiso o bien que no recordemos el nombre de alguna persona; pero cuando esto deja de ser algo anecdótico y puntual, debemos de plantearnos la posibilidad de realizarnos una exploración neuropsicológica para descartar patologías asociadas a alteraciones de la memoria como la amnesia. A continuación revisaremos, qué es la amnesia, cuales son sus síntomas y cómo se produce, así como su diagnóstico y tratamiento.

¿Qué es la amnesia?

Se trata de una alteración de la memoria más o menos permanente por la que se es incapaz de acceder a una parte o a todos nuestros recuerdos. Teniendo en cuenta que en la memoria están implicados principalmente tres procesos:

  • El primero, de creación del recuerdo, donde se aprenden nuevos nombres y situaciones. Todo lo que percibimos es información que está disponible por breves momentos en nuestro cerebro, en lo que se denomina memoria a corto plazo, y es la atención la encargada de seleccionar lo relevante que queremos recordar; si en ese momento nos distraemos, por ejemplo nos hablan de un tema de nuestro interés después de habernos presentado a una persona, puede que no seamos capaces de recordar su nombre. Usando el modelo del ordenador sería el equivalente a la memoria RAM, que pierde toda la información que contiene una vez apagado el aparato.
  • El segundo, de almacenamiento, una vez elegido lo importante nuestras neuronas lo registran participando en dicho proceso distintas regiones del cerebro, donde se crea la “huella de memoria” que nos acompañará durante años, en lo que se conoce como memoria a largo plazo. Continuando con el modelo del ordenador, equivaldría al disco duro, donde queda contenida toda la información a pesar del tiempo que pase.
  • El tercero, el de recuperación, donde se accede a dicho recuerdo. Éste, a pesar de ser un proceso que pudiese parecer menor, es de suma importancia para no mezclar recuerdos, y para recordar precisamente el momento o el nombre que necesitamos. En este punto es donde se realizará principalmente la intervención terapéutica para la recuperación de los pacientes con amnesia, enseñando nuevas estrategias de gestión de la información.

Cualquier alteración de alguno de estos procesos va a conllevar una incapacidad para el recuerdo, ya sea porque no se ha grabado y por ello no hay nada que recuperar; porque se haya dañado el soporte donde estaba registrado (la región del cerebro correspondiente); o porque no funciona adecuadamente la recuperación de lo registrado.

Esta alteración puede afectar tanto a la recuperación de eventos del pasado (amnesia retrógrada), que es el subtipo más conocido; como a la incapacidad de aprender y con ello de formar nuevas “huellas de memoria” (amnesia anterógrada). Ambos subtipos no son excluyentes entre sí, por lo que pueden presentarse a la vez.

Actualizado: 1 de Agosto de 2017

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