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Bebés y niños
¿Por qué mi hijo se chupa el dedo?
Chuparse el dedo es una conducta habitual y fisiológica en los bebés y niños de corta edad; pero cuando este hábito se prolonga en el tiempo puede originar complicaciones, por lo que es necesario corregirlo a tiempo.
Escrito por Dra. María Teresa Romero Rubio, Pediatra

¿Por qué mi hijo se chupa el dedo?

La succión es un reflejo que el recién nacido tiene antes incluso de su llegada al mundo; las ecografías muestran que los fetos de 13-14 semanas ya chupan sus diminutos dedos. Incluso en algunos bebés se observa, al nacer, una pequeña ampolla en la mano debido a la succión mantenida dentro del útero.

El acto de succionar no sólo tiene para el bebé una función nutritiva, sino que también le proporciona seguridad, tranquilidad, sosiego y placer; a esto se le denomina “succión no nutritiva”. La boca es el principal órgano sensorial, junto con el olfato, de un recién nacido. Con ella se alimentan, con ella reclaman atención, y con ella inicialmente empiezan a explorar su pequeño mundo, comenzando por su propio cuerpo. Primero moverán ambas manos de forma descoordinada, después se llevarán esporádicamente las manos a la boca, y a las pocas semanas ya acertarán a introducir en ella sus dedos para la succión.

Esta necesidad de succión no nutritiva puede calmarse con la utilización de un chupete, que en esencia cumplirá las mismas funciones. Sin embargo, no son pocos los niños que rechazan el plástico de la tetina y prefieren succionar sus dedos. El pulgar es el dedo que con más frecuencia utilizan, aunque hay niños que intentan meterse otros dedos, o incluso toda la mano, en la boca.

En principio no hay que alarmarse porque el niño se chupe el dedo, ya que es absolutamente normal y fisiológico, y sirve al bebé para explorar su propio cuerpo, para descubrirse, y además aprende a tranquilizarse solo, utilizando sus propios recursos. Aunque no lo parezca, que un bebé de pocos meses se chupe el dedo es un signo de madurez desde el punto de vista psicomotor.

¿Hasta qué edad es normal que un niño se chupe el dedo?

La mayor parte de los bebés se chupa el dedo en algún momento durante el primer año de vida. Lo habitual es que dejen de hacerlo progresivamente hacia los dos años; sólo un 5% de los niños continuará con el hábito más allá de los seis años. En resumen, podríamos decir que deja de ser un reflejo para convertirse en un hábito a partir de los cuatro años de edad. Sin embargo no está demostrado que chuparse el pulgar sea en sí mismo ningún signo de necesidad emocional.

Chuparse el dedo deja de ser un reflejo para convertirse en un hábito a partir de los cuatro años de edad

Por lo tanto, durante el primer año de vida del bebé no se recomienda seguir ninguna pauta para quitarle la costumbre, puesto que es un patrón de conducta normal. A partir de entonces es recomendable observar en qué momentos del día tiene más tendencia a hacerlo, ya que así podrían identificarse las situaciones que le llevan a ello: si está aburrido, si tiene sueño y no puede conciliarlo, si tiene miedo… y utilizar así otros recursos para calmar sus necesidades.

Los problemas derivados de este hábito están en relación con la dentición y la fonación, por lo que si el hábito se mantiene es necesario actuar antes de la aparición de la dentición definitiva, sobre los 6-7 años de edad.

Actualizado: 4 de Abril de 2017

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