25 de mayo de 2013

Llevar al niño a la guardería se convierte en una necesidad cuando ambos progenitores trabajan y ningún otro familiar puede hacerse cargo del cuidado del bebé, pero es también una oportunidad para que el niño se relacione con otras personas fuera del entorno familiar y aprenda a convivir con otros niños, sobre todo si no tiene hermanos.
Para los padres resulta muy difícil separarse del bebé y dejarlo en manos de extraños. Lo mejor, antes de tomar una decisión, es pedir referencias, y siempre visitar los centros seleccionados, preguntando todo aquello que les ofrezca dudas. Los padres se sentirán más seguros si el centro elegido cubre sus expectativas, y también transmitirán esta tranquilidad al niño, por lo que la separación será menos traumática.
Siempre que sea posible, lo mejor es que el niño comience la guardería antes de cumplir los ocho meses, porque a esta edad le resulta más fácil adaptarse al cambio; o a partir del año y medio, cuando ya ha adquirido la suficiente autonomía para desenvolverse en un nuevo medio.
Los primeros días es conveniente que el niño pase poco tiempo en la guardería, para que se acostumbre paulatinamente al local, a la compañía de otros niños, y a los adultos que se encargarán de su cuidado.
A continuación, te detallamos las claves y factores a considerar para saber cómo elegir una buena guardería:
“Es imprescindible hacer un desayuno completo, para lo que el niño se debe levantar con tiempo suficiente, y por eso es conveniente que cene y se acueste temprano”.
3 de cada 10 niños en España tienen sobrepeso
España está entre los países europeos con más sobrepeso infantil, por lo que los expertos insisten en fomentar los hábitos saludables, tanto en dieta y actividad física, como interviniendo sobre el entorno social y los factores psicológicos.
Fuente: 'Fundación Thao'