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Dieta y nutrición
La dieta FODMAP
La dieta FODMAP, que controla la cantidad de hidratos de carbono fermentables, se propone como un tratamiento alternativo para el síndrome de intestino irritable. Descubre en qué consiste, sus beneficios y limitaciones.
Escrito por Arantza Ruiz de las Heras, Dietista-Nutricionista, Complejo hospitalario de Navarra

Qué es la dieta FODMAP

Las iniciales de la dieta FODMAP corresponden a su significado en inglés: Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides And Polyols, lo que se traduce al castellano como oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables. Todos estos productos pertenecen al grupo de los hidratos de carbono sencillos o de cadena corta, y se caracterizan por no ser digeridos totalmente en el intestino, debido a ello avanzan por el mismo hasta la zona del colon, donde se encuentra la probiota intestinal. Todo el maremágnum de microorganismos del colon se alimenta de estas sustancias por medio de reacciones de fermentación, lo que origina gases, que provocan distensión abdominal, meteorismo, etcétera.

Las personas que padecen colon irritable poseen cierta intolerancia a estas sustancias presentes en muchos alimentos de consumo habitual. Por ello, los principios de la dieta FODMAP, que todavía están siendo estudiados, postulan que, si se eliminan de la alimentación diaria estos productos, la sintomatología del síndrome del intestino irritable podría llegar a desaparecer.

La dieta FODMAP en tres fases

Ante la agudización de los síntomas, la primera fase de la dieta supone la eliminación total de los elementos fermentables durante un periodo que consiga la estabilidad digestiva. Además, durante este tiempo es recomendable repoblar la flora intestinal claramente dañada durante los procesos diarreicos, por medio de probióticos.

Tras la mejoría de los síntomas, se inicia la fase de apertura de la dieta, introduciendo poco a poco pequeñas cantidades de hidratos conflictivos hasta comprobar la tolerancia individual de cada afectado por síndrome de intestino irritable. En esta fase puede haber ciertos retrocesos de la mejoría de los síntomas, ya que se trata de probar con el propio organismo mediante la técnica de ensayo y error. Ante un error con un hidrato, lo excluimos de nuevo y, cuando se vuelva a introducir, se hace con una menor cantidad o frecuencia. Por supuesto, la introducción de los hidratos fermentables se debe efectuar de una en una para identificar claramente el agente causante del síntoma.

La fase de mantenimiento de la dieta FODMAP ha de ser lo más variada, completa y equilibrada posible, limitando únicamente los alimentos que realmente provoquen daño digestivo y permitiendo la máxima tolerancia individual.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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