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Alimentación y migraña
Algunos alimentos tienen compuestos que pueden desencadenar un ataque de migraña, mientras que otros pueden ayudar a evitarlo. Conoce cuáles pueden provocar una cefalea, y la dieta para prevenir el dolor de cabeza.
Escrito por Natalia Castejón, Periodista especializada en vida saludable

Alimentos a evitar para prevenir la migraña

La migraña suele afectar más a las mujeres que a los hombres y todavía no se conoce la causa exacta de su aparición, aunque son muchos los que apoyan la teoría neurológica que indica que ante algunos estímulos a los que el cerebro del individuo es hipersensible, su organismo responde con un dolor continuo que puede llegar a durar hasta 72 horas.

Como decimos, el cerebro de un paciente con migraña se caracteriza por una hiperexcitabilidad que hace que reaccione ante estímulos como la bajada abrupta de los niveles de estrógeno durante la menstruación, cambios en el patrón usual de sueño –dormir demasiado durante las vacaciones o los fines de semana–, o el estrés súbito.

Además, otros factores externos como el clima, el alcohol o la luz brillante o parpadeante, también pueden acabar desencadenando la aparición de un molesto e intenso episodio de dolor de cabeza, según la Dra. Sonia Santos, coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología. Por último, parece ser que la alimentación también podría ser clave en el origen de estas cefaleas, por lo que evitar determinadas comidas podría ser útil para prevenirlas –siempre que se controlen también el resto de factores–.

Alimentos y bebidas que podrían desencadenar migraña

El comité científico de Mi Dolor de Cabeza –una comunidad fundada y moderada por expertos en neuralgia, cefaleas y tratamiento de la migraña– indica que un alimento puede considerarse como desencadenante cuando provoca la migraña en un plazo máximo de tres horas después de haberlo consumido.

La Dra. Sonia Santos añade que ante la exposición a un alimento determinado el cerebro puede responder iniciando una serie de eventos clínicos y eléctricos que se expresan como dolor cefálico, y que puede estar acompañado de sensibilidad a la luz y sonidos, o vómitos. Sin embargo, subraya que cada paciente puede reaccionar de manera diferente ante el mismo alimento, o incluso la misma persona tener una reacción distinta dependiendo de las circunstancias en las que se encuentre. Por lo que no hay una dieta específica que sirva para este fin para todos los pacientes.

A pesar de la variedad de factores que podrían estar involucrados, la doctora, y algunas entidades como la American Headache Society apuntan que hay una serie de alimentos activadores o precipitantes comunes de la migraña, como por ejemplo:

  • Queso curado

    El queso: por ser rico en tiramina, un acelerador de la migraña, especialmente los añejos, como el queso curado o el queso cheddar. También el azul, el suizo, la mozzarella, el parmesano, el feta o el brie.

  • Chocolate

    Chocolate: aunque algunos expertos apuntan que no es que el chocolate cause migraña, sino que las ganas de comer alimentos calóricos puede ser un síntoma premonitorio de su aparición.

  • Frutas cítricas

    Frutas cítricas: como el limón, la mandarina, la naranja o el pomelo, que tienen grandes cantidades de histamina, una enzima que favorece los dolores de cabeza.

  • Pescado

    Pescado: sobre todo cuando está ahumado, adobado o marinado. 

  • Café

    Cafeína: aunque en pocas cantidades al inicio de un episodio puede ayudar a controlar la migraña, abusar de su ingesta puede tener el efecto contrario. Se aconseja un consumo moderado (no más de una taza diaria), pues además puede afectar al sueño y empeorar de esta manera la migraña.

  • Tomates

    Tomates: pueden fomentar la aparición de las migrañas puesto que en su composición se incluye Aminas biógenas histamina, tiramina, serotonina y feniletilamina, relacionadas con las cefaleas.

  • Cebollas

    Cebolla: contiene histaminas que conllevan a la vasodilatación de las arterias y a un aumento del riesgo de migraña.

  • Soja

    Alimentos con glutamato monosódico, como la salsa de soja o la carne envasada. Puedes encontrarla en el etiquetado bajo el nombre de E-621, levadura autolizada, caseinato de calcio, saborizantes, ácido glutámico, proteína hidrolizada, proteína texturizada, caseinato de sodio, extracto de levadura o aroma de malta, entre otros.

  • Nueces

    Nueces: tiene en su composición grasas insaturadas que mejoran la salud cardiovascular pero pueden desencadenar al mismo tiempo una migraña. Esto ocurre porque también contienen tiramina, que promueve la dilatación de los vasos sanguíneos del cerebro.

  • Bacon

    Productos con nitratos y nitritos: que inflaman los vasos sanguíneos, como el beicon, el salami o las salchichas, y en general las carnes curadas y procesadas.

  • Vino rojo

    Alcohol: especialmente el vino tinto, y debe evitarse más aún si coincide con otros factores predisponentes, como la menstruación o el estrés.

Actualizado: 5 de Julio de 2019

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