Nutrición en la fibromialgia
El tipo de dieta que se lleve también influye en la fibromialgia, una enfermedad que provoca dolor generalizado y un intenso cansancio. Te contamos qué alimentos te conviene comer, y cuáles evitar, para aliviar sus síntomas.

Alimentación y fibromialgia: cómo debe ser la dieta

Actualizado: 13 de agosto de 2020

La fibromialgia es una enfermedad crónica que provoca síntomas como dolor musculo-esquelético o mialgia, fatiga, alteraciones en el sueño, trastornos grastrointestinales o depresión, entre otros, y para la que actualmente no existe un tratamiento efectivo, por lo que a menudo los pacientes buscan otras alternativas terapéuticas que, aunque no curen, al menos logren aliviar sus nocivas manifestaciones. Una de esas opciones es realizar cambios en la alimentación, ya que “una dieta equilibrada en la fibromialgia evitará complicaciones, e incluso podrá mejorar alguno de sus síntomas, así como la calidad de vida del enfermo”, señala Marta González Caballero, dietista diplomada por el CESNID, directora del centro Come para Nutrirte y autora de varios libros sobre nutrición.

La fibromialgia causa desequilibrios nutricionales

Las consecuencias de la fibromialgia van mucho más allá de su sintomatología, ya que a menudo altera la calidad de vida y las rutinas diarias del enfermo, entre las que se encuentra la alimentación. Para Marta González “el cansancio y el malestar general, el dolor y la ansiedad que sufre de forma crónica el enfermo de fibromialgia afectan a sus hábitos alimentarios, que se suelen ver alterados”. Fruto de esa alteración “pueden aparecer graves desequilibrios y obesidad por falta de ejercicio físico y el mal reparto de las calorías”.

De hecho, los expertos han percibido que los pacientes con fibromialgia tienen una mayor incidencia de sobrepeso y obesidad. Según un estudio de la Universidad de Wisconsin (EE.UU.), publicado en la revista Metabolism, las mujeres con fibromialgia tenían 5,5 más riesgo de desarrollar síndrome metabólico y de padecer sobrepeso u obesidad. Y eso no es bueno, ni para la fibromialgia, ni para otras patologías. “La fibromialgia siempre empeora cualquier enfermedad pues está asociada a alteraciones metabólicas y locomotoras, problemas respiratorios, alteraciones en la piel, del ánimo, trastornos digestivos…”, comenta la dietista. Tanto es así, que se ha comprobado que cuando el enfermo adelgaza se produce una mejoría en los síntomas, sobre todo cuando la pérdida es de grasa corporal, y no de masa muscular.

Una dieta ajustada en calorías y rica en nutrientes

La clave de una alimentación sana para el alivio de algunos síntomas de la fibromialgia está en comer lo necesario para obtener las calorías precisas: ni de más, ni de menos. “Tiene que ser una dieta ajustada en calorías, pero rica en nutrientes, para tener la energía necesaria para afrontar el día a día y evitar la aparición de complicaciones por carencias o por excesos, que agravarán la sintomatología”, comenta la nutricionista.

Conseguir ese delicado equilibrio no es sencillo. “Lo mejor es acudir a un dietista-nutricionista para un buen asesoramiento adaptado a las necesidades del paciente y tener un plan pautado, totalmente personalizado”.

Cómo mejorar los síntomas de la fibromialgia con la alimentación

La sintomatología con la que se manifiesta la fibromialgia puede mejorar cuidando la alimentación, y la experta en nutrición González Caballero nos explica cómo influye la dieta en los diferentes síntomas de la enfermedad:

  • Nutrición en la fibromialgia: dolor articulaciones

    Para disminuir el dolor de las articulaciones

    Es el síntoma más característico de la fibromialgia. Una dieta rica en verduras y, por lo tanto, “en potasio, zinc, silicio y selenio y pobre en grasas y proteínas de origen animal ayuda a mantener los músculos y tendones en buen estado y a disminuir la sensación de dolor.

  • Nutrición en la fibromialgia: aliviar el cansancio

    Para aliviar el cansancio

    Junto con el dolor, el cansancio o fatiga es el otro síntoma que más refieren los enfermos de fibromialgia. Para mitigarlo, la dietista aconseja realizar un aporte adecuado de energía adaptado a las necesidades de la persona, en función de la edad, sexo, complexión y actividad física. “El reparto de nutrientes energético debe ser de un 50-60% de glúcidos, un 30-35% de grasas y un 12-15% de proteínas. Para que haya un buen reparto de las calorías durante el día es necesario fragmentar las comidas en cuatro o cinco ingestas”, agrega.

  • Nutrición en la fibromialgia: aliviar los calambres

    Para controlar los calambres musculares

    A menudo el dolor generalizado en todo el cuerpo se acompaña de otros síntomas como los espasmos musculares. “Los enfermos de fibromialgia deben contar con un aporte suficiente de calcio a través de la alimentación, o de suplementos, ya que una baja concentración contribuye a la aparición de espasmos musculares”, apunta la nutricionista.

  • Nutrición en la fibromialgia: reforzar el sistema inmune

    Para reforzar el sistema inmunológico

    Algunos estudios afirman que las personas con fibromialgia presentan el sistema inmunológico alterado, que responde de manera exagerada, por lo que se recomienda incrementar la ingesta de alimentos ricos en vitaminas antioxidantes como la A, C y E.

  • Nutrición en la fibromialgia: reducir la inflamación

    Para reducir la inflamación

    Existe una estrecha relación entre el estrés oxidativo y la inflamación, causante del dolor. Los alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 poseen un elevado poder antiinflamatorio.

Creado: 12 de agosto de 2020

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