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Mente y emociones
Síndrome del impostor
Un impostor es aquel que finge ser alguien que no es para conseguir un objetivo. Por el contrario, las personas con síndrome del impostor piensan que no merecen el éxito que han alcanzado y se sienten un fraude.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Causas del síndrome del impostor

Causas del síndrome del impostor

La persona con síndrome del impostor cree que su éxito no se debe a sus méritos, sino al azar, la buena suerte, la ayuda de otros más capacitados...

El síndrome del impostor que sufren aquellas personas atormentadas por el éxito, podría explicarse atendiendo a causas ambientales y aspectos cognitivos. Las primeras están referidas a la historia de aprendizajes y experiencias vividas por el sujeto. Así, por ejemplo, es más probable que las personas que han sufrido importantes críticas a lo largo de su infancia y juventud, y han experimentado situaciones en las que figuras significativas como padres, profesores, hermanos mayores, etcétera, desmerecieron sus aptitudes, carácter y conducta, presenten este problema. También las personas que no obtuvieron buenas calificaciones académicas y actualmente son profesionales de éxito tienen una mayor probabilidad de presentarlo.

En lo que respecta al estilo cognitivo, éste tiene que ver con la forma en que la persona percibe y asimila la realidad. En este sentido, las personas con síndrome del impostor tienden a realizar atribuciones externas de los éxitos y de los fracasos. Una atribución es la explicación que damos a las consecuencias de nuestra conducta. Las personas con un locus de control externo creen que todo lo que les ocurre, tanto los éxitos como los fracasos, no dependen de lo que ellos hagan, sino de aspectos como el azar, la buena o la mala suerte, el tener o no al lado a determinadas personas, los favoritismos o influencias de divinidades, amuletos, etcétera.

Como le ocurre a los afectados por el síndrome del impostor, las personas con un locus de control externo generan expectativas de inseguridad respecto a lo que les puede ocurrir, por lo que nunca se sienten confiados consigo mismo y pierden el control sobre su propia vida, entrando así en un círculo viciosos de inseguridad del que resulta muy difícil liberarse. 

Actualizado: 16 de Septiembre de 2015

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