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Tercera edad
Cuidar al cuidador
El cuidador de una persona en situación de dependencia asume responsabilidades que alteran su vida y es frecuente que olvide sus propias necesidades, pero cuidar a otro no debe suponer dejar de cuidar de uno mismo.
Escrito por Inma D. Alonso, Periodista experta en salud y bienestar

Consejos para que el cuidador se cuide

Consejos para que el cuidador se cuide

Es conveniente que el cuidador de una persona dependiente reparta las responsabilidades con otros familiares, o solicite ayuda profesional.

Si tienes a tu cargo a una persona en situación de dependencia es importante que comprendas que tú también debes cuidarte. No solo porque es tu derecho, sino porque si enfermas o sufres problemas emocionales tampoco podrás ayudar a los demás. Estos son algunos consejos para que el cuidador se cuide:

El primer paso a la hora de aceptar el cuidado de una persona dependiente es ser consciente de la responsabilidad que supone y de que no te será posible abarcarlo todo tú solo. De ahí que la primera tarea sea repartir las responsabilidades diarias con otros familiares y amigos, o contratando los servicios de un cuidador profesional que te sustituya durante ciertas horas al día o a la semana. Infórmate de las ayudas públicas y de las redes de apoyo disponibles.

Es importante que tengas muy claro siempre que debes hacer partícipes a los demás de cómo te sientes y no descuidar tu espacio vital propio. Busca en quién delegar para disfrutar de momentos de desconexión y de ocio; en definitiva, dedícate tiempo para ti y para hacer todo aquello que harías si no estuvieras cuidando de alguien. Y en esos momentos que son sólo para ti evita que te invada el sentimiento de culpa por pensar que estás descuidando al paciente.

Es completamente normal que tengas pensamientos negativos, pero trabaja con ellos y no permitas que te ganen. Para conseguirlo recurre al apoyo de tus personas de confianza, o bien a los profesionales de la salud que se dedican al cuidado de personas dependientes. Ellos son quienes mejor entienden la situación por la que estás pasando y serán los que más te ayuden a mantener una actitud lo más positiva posible.

Para evitar situaciones de estrés que puedan sobrepasarte, planifica el día a día todo lo que puedas, e incentiva la autonomía del paciente siempre que esto sea posible. Aunque tarde más tiempo en hacer las cosas si, por ejemplo, es capaz de vestirse o de comer por sí solo, recuerda que para él es bueno sentirse independiente, y también para ti porque te liberará de la responsabilidad de tener que ocuparte de esas tareas.

Evita aislarte socialmente. Sal a pasear, queda con amigos, haz deporte y, por supuesto, mantén hábitos de vida saludables, dando especial importancia a dos aspectos fundamentales para tu bienestar: la alimentación y el descanso.

Por último, es muy recomendable que asistas a sesiones de relajación o que aprendas técnicas que puedas realizar por ti mismo. Musicoterapia, yoga, taichi, o meditación, son sólo algunos ejemplos. Con estas actividades conseguirás sentirte mejor contigo mismo y ello te permitirá dedicarte mucho mejor a los demás.

Actualizado: 25 de Febrero de 2016

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