Brecha digital generacional
Para muchos mayores, el manejo de Internet y otras TICS puede parecer complejo, pero romper con la brecha digital está en tus manos. Conoce cómo puedes actualizar tus conocimientos para aprovechar sus ventajas.

Qué es la brecha digital y cómo afecta a los mayores

Actualizado: 31 de julio de 2020

El concepto de brecha digital surgió a principios de los años 90 y, desde entonces, se emplea para hacer referencia a las desigualdades que existen en cuanto al acceso y uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) –herramientas que nos facilitan nuevos modos de emitir o acceder a la información, desde Internet al móvil, pasando por el GPS o el MP3–. 

Inicialmente la brecha digital tenía una dimensión meramente económica, es decir, el acceso a las TIC estaba determinado por quienes tenían los recursos necesarios para acceder a ellas. Poco después, las dimensiones de la brecha digital se ampliaron a tres y, a la desigualdad económica que garantizaba ese acceso, se incorporaron la falta de conocimientos necesarios para el uso de las TIC, así como la desigualdad de género.

Ahora bien, si hasta la fecha eran las personas con menos recursos y las mujeres quienes se encontraban al otro lado de esta brecha, en la actualidad asistimos a la incorporación de una cuarta variable: la diferencia generacional. Y es que algunas personas mayores de 60 años no incorporan el uso de las TIC en su día a día, aunque cada vez son menos.

Persona mayor con su nieto

El 10% de la población mundial, unos 700 millones de personas, es mayor de 60 años, y se prevé que para el año 2050 esta cantidad se duplique, según datos aportados por Naciones Unidas. La brecha digital generacional implica, por consiguiente, que un elevado número de personas en todo el mundo se queden aisladas en la actual Sociedad de la Información. Sin embargo, las TIC son aptas para todos los públicos, y aquí te damos las claves para usarlas de forma segura, tengas la edad que tengas.

El uso de las TIC en la tercera edad

La distancia que empieza a existir entre los nativos digitales –término que se emplea para hablar de las personas nacidas entre 1980 y 1990– y los inmigrantes digitales –por oposición, aquellas personas nacidas entre 1940 y 1980– es cada vez mayor, sobre todo a partir de los 45 años.

Desde un punto de vista sociológico, ya hay estudios que analizan cómo afecta a la sociedad esta exclusión digital de las personas de mayor edad. Entre las razones de dicha exclusión se encuentran el envejecimiento progresivo de la población –mayor longevidad–, así como la velocidad de los cambios tecnológicos a los que a estas personas les resulta más difícil adaptarse.

Entre las razones por las que manifiestan una predisposición poco favorable hacia las TIC, destacan:

  • Falta de motivación o necesidad para utilizarlas.
  • Miedo –causado generalmente por el desconocimiento– y falta de interés por algo que no les resulta familiar.
  • El diseño de muchos de los dispositivos y aplicaciones, por lo general, no está enfocado a las necesidades de uso de este colectivo.
  • Inseguridad. Temen por su privacidad y por el uso indebido de sus datos personales.

Aunque en los últimos años los mayores se han ido adentrando en el mundo de Internet, ya es común ver a los mayores usando smartphones o tablets, todavía hay un porcentaje que no lo maneja a diario. En el caso de España, el 85,5% de los adultos entre 55 y 64 años ha usado Internet en los últimos tres meses de 2019. Estos porcentajes se quedan en 63,6%, en el caso de las personas que tienen entre 65 y 74 años, según datos de 2019 ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Persona mayores con nuevas tecnologías

El INE también aporta cifras positivas respecto al uso de las TIC entre los inmigrantes digitales, ya que algo más del 94,4% de las personas que tienen entre 45 y 54 años navegan por Internet.

Respecto al uso concreto que hacen de Internet, la mayor parte del tiempo que pasan conectadas las personas mayores de 65 años lo dedican a leer periódicos (16,8%) y enciclopedias online (1,9%) y al correo electrónico (13,3%), siendo muy bajo el porcentaje de los que dedican tiempo a conectarse a redes sociales (6,3%) aunque esta última tendencia, poco a poco, empieza a estar al alza.

Brecha digital en tiempos de COVID-19

Desde los últimos meses el mundo está sufriendo una epidemia de coronavirus que incluso ha provocado el confinamiento de la población en varios países, incluido España. Este aislamiento para evitar contagios, especialmente en las personas mayores que suponen el grupo de mayor riesgo, ha hecho que se intensifiquen las comunicaciones mediante llamadas, mensajes de texto y videollamadas entre amigos, familiares y compañeros de trabajo.

La brecha digital se ha hecho más notable que nunca en esta situación, sin embargo, ha ayudado a que muchos mayores den el paso de adentrarse en Internet para establecer contacto o para distraerse en sus ratos libres. Además, muchos de ellos han tenido que utilizarlas para otras tareas, como pedir la compra online.

Creado: 8 de septiembre de 2015

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