Telegeriatría
En tiempos de coronavirus y consultas saturadas, la telegeriatría permite a los adultos mayores recibir atención médica sin salir de su domicilio gracias al empleo de las nuevas tecnologías en el ámbito de la salud.

Qué son la telemedicina y la telegeriatría

Actualizado: 13 de octubre de 2020

Las personas mayores suelen ser reacias al uso de las nuevas tecnologías, pero cada vez son más quienes las solicitan y las utilizan para poder ser atendidos, cuidados y vigilados sin salir de su casa. Esto es posible gracias a la telemedicina, que ya está implantada en diferentes ramas de la medicina, y ofrece multitud de servicios a quienes más lo necesitan que, teniendo en cuenta el progresivo aumento de la esperanza de vida en nuestra sociedad, en pocos años constituirán un alto porcentaje de la población.

En el marco de la pandemia por COVID-19 la telemedicina está desempeñando un importante papel porque permite que los pacientes reciban asistencia médica sin necesidad de desplazarse a ambulatorios saturados, reduciendo también el riesgo de contagiarse con el coronavirus. Estas consultas a distancia resultan muy útiles para los pacientes con enfermedades crónicas que requieren un seguimiento, como por ejemplo los diabéticos, y también se ha extendido entre las personas con problemas de salud mental, e incluso en individuos con autismo, que pueden tener consultas online con el psicólogo o el psiquiatra. 

Telemedicina y telegeriatría

Los datos indican que la tendencia es vivir durante más tiempo, pero padeciendo una o varias enfermedades crónicas que, en muchos casos, tendrán como consecuencia falta de autonomía del paciente y discapacidad, problemas que pueden ser solventados con la telemedicina, que cuando se orienta hacia el cuidado y vigilancia de los adultos mayores se conoce como telegeriatría.

La telemedicina hace referencia a la prestación de servicios de medicina a distancia. Se trata de un término tan amplio que engloba desde recibir una indicación médica vía telefónica, al uso de la tecnología más avanzada para registrar la actividad del corazón de un paciente que se encuentra a miles de kilómetros de distancia de su centro de salud. Además, su implantación se ha producido en prácticamente todos los campos de la medicina, como la Atención Primaria, la enfermería, o la cirugía; y en especialidades tan dispares como la cardiología, la neurología, o la dermatología.

Si nos centramos en el área de la geriatría, su abanico de posibilidades es igualmente muy amplio y beneficioso para la sociedad en general. Y es que la atención y seguimiento de la salud de las personas mayores a distancia ofrece importantes ventajas, tanto al paciente y a su familia, como al profesional sanitario y socio-sanitario.

Creado: 27 de abril de 2016

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