18 de mayo de 2012

Nada menos que entre el 5 y el 15% de la población infantil está infestada de piojos, unos insectos indeseables a los que conviene saber hacer frente. Descubre cómo.
Radiografía de un piojo
Estos bichitos desagradables traen de cabeza, nunca mejor dicho, a los pequeños... y a sus madres, que a veces no saben ya qué hacer para hacerlos desaparecer. Por eso, lo primero, como en toda batalla, es conocer al enemigo:
Los piojos son insectos ovíparos de color marrón que viven exclusivamente en el cabello humano y pueden verse a simple vista (miden entre 2 y 3 milímetros). No tienen alas ni pueden volar, pero sus seis patas, que terminan en pequeñas garras, les permiten agarrarse firmemente al pelo. Poseen además una cabeza pequeña con un aparato bucal preparado para picar el cuello cabelludo y succionar la sangre de la que se alimentan.
Un piojo vive entre 33 y 35 días y pasa por tres etapas:
Cómo se contagian los piojos
Es una de las principales características de los piojos: son muy contagiosos, en cualquier lugar y momento del año, sobre todo por el contacto de una cabeza infestada con otra, de ahí que, por sus hábitos, se den más en niños, aunque pueden visitar cualquier cabeza y de cualquier extracto social.
También se pasean por asientos y pupitres del colegio, por la ropa y objetos personales (peines, cepillos, bufandas, gorros, auriculares, sacos de dormir, juguetes de peluche) y hasta por la piscina, ya que puede haber pelos infestados en el agua que actúan como vehículo de trasmisión.
“ Cuando nos vamos quedando sin voz aconsejamos no carraspear o al menos no hacerlo con demasiada fuerza”
70% de los bebés sufre alguna infección respiratoria durante su primer año de vida
Entre las afecciones más habituales destaca la bronquiolitis, que en el 75% de los casos se debe a una infección viral. Una de las mejores formas de prevenirla es la lactancia materna prolongada.
Fuente: SEPEAP
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