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La acupuntura puede disminuir o inhibir el dolor

Según un experto en anestesiología la acupuntura tiene la capacidad de estimular la liberación de una serie de sustancias orgánicas con propiedades opiáceas que permiten inhibir y regular la sensación de dolor.
Acupuntura

27 de Mayo de 2011

La acupuntura tiene la capacidad de estimular la liberación de una serie de sustancias orgánicas, como la endorfina o la encefalina, que tienen propiedades opiáceas que permiten inhibir y regular la sensación de dolor, como explica el  doctor José Enrique Calderón, miembro del servicio de Anestesiología y Unidad del Dolor del Hospital Puerta del Mar de Cádiz, que afirma que en la actualidad numerosos hospitales emplean esta técnica para tratar el dolor agudo o crónico.

Esta antigua técnica oriental consiste en insertar agujas muy finas en determinados puntos del cuerpo, que se conocen como ‘puntos acupunturales’, y está basada en la concepción de que el cuerpo humano está formado por una red de puntos interconectados entre sí por la que fluye energía y, cuando esta energía se queda estancada o se frena su avance, se produce el dolor. Si se logra eliminar el obstáculo, se aliviará el dolor.

Antes de comenzar una terapia con acupuntura es preciso diagnosticar el problema del paciente para determinar cuál es el tratamiento más eficaz en cada caso. Además, el experto advierte que no siempre coincide el punto donde se inserta la aguja con la zona corporal donde aparece el dolor, y pone como ejemplo que, para aliviar el dolor en el cuello, se puede elegir, entre otras zonas, la mano del paciente.

Es especialmente eficaz para tratar la lumbalgia, el dolor postoperatorio, la fibromialgia, y el dolor neuropático y músculo-esquelético

La acupuntura es particularmente efectiva en el tratamiento de la lumbalgia, las molestias que ocasiona la fibromialgia y las intervenciones quirúrgicas, el dolor neuropático y el dolor músculo-esquelético, pero no se recomienda emplearla en pacientes con trastornos psíquicos, en aquellos que deban ser tratados con cirugía o en los que presentan algún tipo de lesión o infección en la zona de punción.

Calderón ha señalado que se trata de una técnica muy segura que, aunque puede producir efectos secundarios acusados como náuseas intensas, una fuerte reacción emocional, o empeoramiento de los síntomas, esto por lo general ocurre en menos de dos de cada 1.000 tratamientos y, por otra parte, no se conocen casos graves.

Fuente: EUROPA PRESS

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