PUBLICIDAD

Belleza y bienestar
Meditación, aprender a estar presentes
La meditación tiene beneficios terapéuticos y un impacto positivo sobre nuestra forma de relacionarnos con el mundo y con los demás, por lo que practicar esta técnica milenaria te ayudará a mejorar tu salud física y mental.
Escrito por Inma D. Alonso, Periodista experta en salud y bienestar

Qué es meditar

Meditación, mejora tu salud física, mental y emocional

La meditación representa un espacio de calma e intimidad que nos lleva a sentirnos en armonía con lo que nos rodea.

El sacerdote y escritor Pablo D’Ors –autor de Biografía del silencio, best seller en el que narra cómo él se inició en la meditación– dice que el silencio y la contemplación son transformadores porque cambian nuestra realidad, y que no hay una aventura mayor que la de adentrarnos en nosotros mismos. En su opinión, en la sociedad occidental suele confundirse la meditación con la reflexión cuando, en realidad, “la meditación es el aprendizaje de la escucha y, escuchar, un ejercicio de atención”.

Aunque dicho así pudiera parece un complejo silogismo, meditar es tan sencillo como aprender a escucharse a uno mismo, y estar atento es amar, porque sólo prestamos atención a aquello que queremos. En definitiva, meditar es el camino que nos lleva a escucharnos y querernos a nosotros mismos, para poder hacerlo con los demás de una manera más plena y consciente.

En la misma línea que Pablo D’Ors, Ignacio de Frutos, fundador y director del Ashtanga Yoga Shala Urban Yoga, asegura, “si saliésemos a la calle y preguntásemos de forma aleatoria a las personas que nos encontrásemos qué es meditar, la inmensa mayoría diría que es ‘dejar la mente en blanco’, y nada más lejos de la realidad, porque meditar consiste en buscar un objeto de atención para lograr que nuestra mente esté atenta y presente”.

La meditación se relaciona con bastante frecuencia con la psicoterapia y, más concretamente, con la Gestalt. Según expertos en dicha terapia, como el psiquiatra chileno Claudio Naranjo, ambas tienen en común los principios de aquí y ahora, el de darse cuenta y la responsabilidad; en definitiva, en las dos el objetivo último es estar presentes, ser conscientes, y asumir la responsabilidad o no de lo que nos sucede. En concreto, y llevado al plano de la psicoterapia, reconocer la causa u origen de nuestro sufrimiento para así poder actuar sobre ella, o gestionarla para evitar la frustración y el dolor en el caso de que no pueda cambiarse.

Por último, en un plano más espiritual, hay que aclarar que la meditación no está asociada a ninguna religión en concreto, sino que representa un espacio de calma e intimidad que nos lleva a sentirnos en armonía con lo que nos rodea, a un mejor y más profundo conocimiento de nosotros mismos, y a la transformación personal.

Meditación y mindfulness son diferentes

editación y mindfulness son diferentes

Con cierta frecuencia, suele hablarse de meditación y mindfulness como sinónimos y, si bien existen bastantes similitudes entre ambas, no son en absoluto una misma práctica. De hecho, la segunda es una adaptación moderna basada en las metodologías del budismo Zen, que fue desarrollada en los años 70-80 del siglo pasado por el médico norteamericano y profesor de la Universidad de Massachussets, John Kabat-Zinn.

Para de Frutos, el mindfulness “es sin duda una herramienta de gran capacidad y posibilidades terapéuticas para reducir el estrés y otros trastornos y patologías mediante la atención plena, pero el yoga y la meditación no se limitan a aliviar o curar, sino que buscan una transformación interna radical del ser humano a partir de una comprensión última de lo que es la realidad”.

En este sentido, el mindfulness o atención plena ya se aplica en la Unidad de Psicoterapia del Hospital Universitario La Paz de Madrid en personas con dolor crónico o trastornos de alimenticios y con enfermos terminales en el Hospital Joan March de Mallorca, o en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza.

Y, concluye, “muchas personas se acercan al yoga y la meditación para, en primera instancia, lograr esos beneficios terapéuticos, porque lo habitual es que busquemos soluciones para nuestros problemas más inmediatos. Sin embargo, a largo plazo estas prácticas nos dan la posibilidad de, primero, conocer y, luego, cambiar, los viejos patrones de pensamiento y conducta, para tratar de manejarlos y que cada persona se convierta así en el dueño de su propio destino. En India a esta circunstancia la llaman de manera metafórica cabalgar el tigre de tu propia personalidad”.

Actualizado: 8 de Septiembre de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD