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Ejercicio y deporte
TRX: entrenamiento en suspensión
Para muchos, el peso corporal es un gran enemigo. Para otros, es la herramienta para ponerse en forma. Conoce el TRX, un novedoso método de entrenamiento en suspensión inventado por los Navy SEAL.
Escrito por Laura Saiz, Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar

Practicar TRX en casa

Mujer practicando TRX en casa

Existen materiales de TRX que se pueden anclar en la pared o la puerta de las habitaciones de tu casa.

Aunque tener el material para la práctica del TRX en casa obligue a un desembolso inicial que va desde los 200 euros para un paquete inicial, es una opción ideal para personas que tengan poco tiempo para acudir al gimnasio, ya que permite instalarlo en tu habitación preferida del hogar y hacer ejercicio a cualquier hora.

Podemos decir que estamos realizando un entrenamiento en suspensión cuando, ya sea las manos o los pies, se encuentran apoyados o agarrados al sistema de anclaje, mientras que la parte opuesta del cuerpo se mantiene en contacto con el cuerpo. Para ello, debemos escoger un lugar en casa que nos permita anclar el aparato de manera segura (pared, puerta…) y, a su vez, realizar los movimientos con suficiente espacio, manteniendo siempre una buena postura y tensión de las correas y evitando la oscilación y el roce.

El material básico para practicar TRX no alcanza el kilo de peso, así que también es recomendable para aquellas personas que viajan mucho por motivos profesionales y no quieren perder la forma entre negocio y negocio.

Ejercicios básicos del TRX

Aunque un programa completo de entrenamiento en suspensión TRX cuenta con multitud de ejercicios distintos, aquí te proponemos tres ejercicios básicos para poder introducirse en la práctica de esta modalidad deportiva. Antes de ponerte ropa cómoda y unas buenas zapatillas deportivas, asegúrate de prestar mucha atención a cada uno de los pasos para evitar lesiones y confirma con el médico que eres apto para este deporte.

Press de pecho (pectorales): con un pie más adelantado que el otro (posición de compensación) y los brazos extendidos hacia delante sujetando las correas, ve doblando los brazos, inclinando el pecho hacia delante y doblando la rodilla de la pierna adelantada. Vuelve, poco a poco, a la posición inicial y no te olvides de cambiar la posición de las piernas para trabajar ambas.

 

Remo (parte superior de la espalda): colócate de frente al aparato con un pie más adelantado que el otro (posición de compensación) y con los brazos extendidos. Incorpórate, poco a poco, haciendo fuerza con los brazos y contrayendo los músculos de la espalda. Vuelve, poco a poco, a la posición inicial y no te olvides de cambiar la posición de las piernas para trabajar ambas.

 

Sentadillas (parte superior de las piernas): colócate en frente del artilugio con la espalda recta y las piernas rectas (la intensidad del ejercicio dependerá, en buena medida, de cuánto tengas de separadas las piernas: con ellas juntas, cuesta más). Dobla poco a poco las rodillas, sin separar los pies del suelo y vuelve a la posición inicial.

Trata de mantener cada postura unos 20-30 segundos y no te olvides descansar otros 30 segundos entre cada una de las repeticiones.

Fuente: www.comoestarenforma.net

Actualizado: 4 de Marzo de 2016

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Escrito por:

Laura Saiz

Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar
Laura Saiz

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Salud en cifras

20%
se reduce el riesgo de estrés si te desplazas en bicicleta a trabajar o a estudiar
'Fuente: 'l Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal)''

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