Entrenadores personales
Lo que antes era un lujo de famosos y deportistas ya está al alcance de tu mano. Si tienes poco tiempo o te falta voluntad para ponerte un forma, tal vez necesites contratar uno. Te damos las claves para escogerlo.

Qué son los entrenadores personales

Entrenadores personales
El entrenador personal es clave en la consecución de los objetivos de su cliente.

Actualizado: 21 de diciembre de 2020

Lo que antes era un capricho o un lujo de famosos y deportistas ya está al alcance de tu mano. Si tienes poco tiempo o te falta voluntad para ponerte un forma, tal vez necesites contratar un entrenador personal. Te damos las claves para escogerlo.

El trabajo de un entrenador personal no es otro que supervisar individualmente la puesta en forma de una persona. No se trata sólo de planificar una tabla de ejercicios, sino también de controlar otros aspectos, como la motivación o la dieta, fundamentales para que el éxito del trabajo iniciado por el entrenador sea todo un éxito para cada cliente, quien debe valorar profesionalidad, planes individuales y formación antes de decantarse por la contratación de sus servicios.

En este sentido, un entrenador personal debe ser la pieza clave para que su cliente consiga sus objetivos (siempre realistas) de una manera más rápida y efectiva, ya sean estos adelgazar, aumentar masa muscular, mantener la forma física, potenciar la flexibilidad, etcétera.

Hasta ahora, la figura del entrenador personal estaba reservada para las clases más privilegiadas, pero ya no hace falta ser una estrella del cine o del deporte para contar con el apoyo de estos profesionales. El coste medio de una sesión puede rondar los 30 euros, lo mismo que, por ejemplo, una clase particular de inglés. Aun así, los honorarios finales dependerán de la dedicación y exclusividad que se necesite.

Cómo trabaja un entrenador personal

Antes de empezar a trabajar, hay que consensuar con el entrenador personal los objetivos que se quieren alcanzar. Después, éste hará una evaluación de tu estado físico y emitirá sus recomendaciones. En función de tus características, el entrenador diseñará una pauta de ejercicios y supervisará que se realizan correctamente. Es muy importante este último punto, puesto que así se evitarán lesiones indeseadas.

Entrenador personal trabajando

Las sesiones pueden realizarse en el domicilio particular, si se dispone del material necesario o se trata de ejercicios que no necesiten maquinaria, o bien en un gimnasio, ya sea concertado por el propio entrenador o al que acudas habitualmente. Una tercera opción es practicar cualquier deporte de exteriores bajo la supervisión del preparador.

Félix Muñoz, entrenador personal desde hace quince años, señala que “no hay necesidad de que todas las sesiones sean presenciales”. En su opinión, lo habitual es acompañar a la persona durante tres o cuatro clases de una hora durante la primera semana, en las que además de explicarle la pauta, se vigila que se realicen correctamente y se modifica en función de cómo se desarrollen los ejercicios. A partir de ahí, conviene quedar periódicamente con el preparador, una o dos veces cada quince días, o bien a medida que se vayan alcanzando las metas fijadas.

Creado: 9 de diciembre de 2011

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