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Embarazo
Miedo al parto, ¿cómo evitarlo?
El miedo al parto y la ansiedad que genera pueden prolongar la duración del mismo o aumentar la intensidad del dolor. Para evitarlo, te ofrecemos algunos consejos que te ayudarán a superar tus temores.
Escrito por Eva Salabert, Periodista experta en salud

Tocofobia, o miedo patológico al parto

La tocofobia es un miedo patológico al parto; se trata de un pánico irracional que la mujer no puede controlar y que necesita tratamiento. El doctor Miguel Álvaro Navidad, de la Fundación Jiménez Díaz, afirma que "es muy poco frecuente" pero que su tratamiento, "como sucede con otros trastornos de ansiedad, debe ser realizado por psiquiatras y psicólogos, empleando medicación si fuese preciso".

Se denomina tocofobia primaria si la afectada es primeriza, y secundaria cuando la paciente ya ha tenido un parto previo.

La tocofobia primaria puede estar relacionada con traumas infantiles o abusos sexuales, y si la mujer padece depresión antes del embarazo, también puede ser un síntoma más de este trastorno emocional. Sin embargo, no tiene por que haber una razón que explique la aparición de tocofobia primaria, que se puede manifestar ya desde la adolescencia. En cuanto estas mujeres comienzan a mantener relaciones sexuales, demuestran una obsesión por los métodos anticonceptivos, porque quieren evitar el embarazo. Si su deseo de tener un bebé se impone al miedo al parto, es habitual que soliciten una cesárea programada.

La tocofobia secundaria se produce tras un parto difícil. En este caso, el miedo es la consecuencia de una mala experiencia previa.

Como todas las fobias, este miedo excesivo al parto puede ocasionar diversos problemas en la afectada: desde no poder ver cumplido su deseo de ser madre, lo que puede lamentar después cuando biológicamente sea demasiado tarde, hasta someterse a una cesárea sin necesidad, o solicitar una interrupción del embarazo.

Un estudio reciente publicado en ‘An International Journal of Obstetrics & Gynaecology’ ha revelado que el miedo al parto y la ansiedad que genera este temor pueden influir negativamente sobre el desarrollo del alumbramiento, aumentando tanto su duración, como la percepción de la intensidad del dolor.

Además, los expertos han relacionado la tocofobia con la aparición de hiperémesis gravídica, caracterizada por vómitos más frecuentes e intensos de lo habitual en un embarazo normal, posiblemente debido a un rechazo de la gestación, e incluso a la falta de apego emocional de la embarazada con el feto en desarrollo.

Si el embarazo continúa y la mujer da a luz de forma natural, puede sufrir también un síndrome de estrés postraumático, o tener más posibilidades de desarrollar depresión posparto. En ambos casos, es necesario que la mujer acuda a un especialista.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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'Fuente: 'Instituto de Investigación sobre Políticas de Salud Mental del Centro de Adicción y Salud Mental de Toronto, Canadá''

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