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Bebés y niños
Tics nerviosos en la infancia
Los tics nerviosos son frecuentes en la infancia, sobre todo entre los niños más tímidos. Pese a que su presencia puede preocupar a los padres, en la mayoría de casos desaparece sin precisar tratamiento.
Escrito por Dra. María Teresa Romero Rubio, Pediatra

Qué son los tics nerviosos

Niño con tics nerviosos

Los tics nerviosos llegan a afectar hasta a un 15-20% de los niños en edad escolar, especialmente entre los 6 y 10 años.

Los tics nerviosos se definen como movimientos involuntarios bruscos, cortos y repetitivos de cualquier grupo muscular. Son considerados como el trastorno del movimiento más frecuente de la infancia y llega a afectar hasta a un 15-20% de los niños en edad escolar, especialmente entre los 6 y 10 años, siendo más frecuentes en los niños que en las niñas, sobretodo en los más tímidos y cohibidos.

Por definición, los tics nerviosos son movimientos involuntarios, aunque en ocasiones se puede anticipar su aparición, y con mucha concentración se pueden controlar, pero de forma muy limitada. El intento de controlarlos comporta, además, mucha angustia para el niño, por lo que conviene restarle importancia, entre otras cosas, porque en la mayoría de ocasiones desaparece sin precisar tratamiento antes de llegar a la adolescencia.

Los tics nerviosos pueden afectar a cualquier músculo, aunque los más frecuentes son parpadeo, carraspeo, tos persistente, chasquido de lengua, movimientos mandibulares, alzamiento de cejas, movimientos de cabeza o elevación de hombros…

Tipos de tics nerviosos

En general pueden diferenciarse varios tipos de tics:

  1. Tics motores simples: son los más frecuentes, como el guiño de ojos, movimientos de la cabeza, encogimiento de hombros… Casi siempre afectan a cabeza, cuello y miembros superiores.
  2. Tics motores complejos: afectan a varios grupos musculares con el objeto de realizar una acción concreta y son menos frecuentes. Por ejemplo: saltar, pisotear, girarse sobre sí mismo…
  3. Tics vocales simples: afectan a la fonación, como por ejemplo el gruñido, el carraspeo, resoplar, emitir un determinado sonido de forma repetida…
  4. Tics vocales complejos: en este caso no se repite sólo un sonido, sino una palabra completa. Podemos distinguir entre ecolalia (repetir una palabra que escucha), alilalia (repetir sus propias palabras) y coprolalia. Esta última es muy llamativa, ya que el niño repite constantemente palabras obscenas, malsonantes e insultos, y se suele asociar al síndrome de Tourette. De todos los tipos de tics, es el más complejo.

Actualizado: 28 de Noviembre de 2016

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