PUBLICIDAD

Bebés y niños
Hijos introvertidos
Los niños introvertidos prefieren la compañía de pocas personas, pero tienen habilidades sociales. Te explicamos cómo diferenciar la introversión de la timidez, y ayudar a tu hijo a mejorar sus relaciones con los demás.
Escrito por Celia Rodríguez Ruiz, Psicóloga clínica sanitaria, especialista en pedagogía y psicología infantojuvenil

Cómo saber si tu hijo es introvertido

Hijo introvertido jugando solo en la calle

Desde edades tempranas ya se observan diferencias en la forma de ser de los niños, en sus conductas sociales, y en su manera de relacionarse con los demás. Muchas familias se preocupan cuando sus hijos prefieren jugar solos y parecen no buscar la compañía de otros niños de su edad. Sin embargo, este comportamiento no tiene por qué suponer un problema en el caso de que el niño sea introvertido, ya que la introversión es un rasgo de la personalidad que no debe corregirse, y que se caracteriza por una actitud enfocada hacia uno mismo, hacia los propios procesos internos.

Los niños introvertidos prefieren estar con pocas personas, disfrutan de su soledad, necesitan su espacio y tiempo de introspección, y normalmente eligen actividades tranquilas. Esto no quiere decir que tengan dificultades para relacionarse o hacer amigos: introvertido no es sinónimo de insociable. Los niños introvertidos también necesitan relacionarse y tienen habilidades para ello, pero se socializan a su manera, seleccionando bien a sus amistades, porque para ellos es importante interactuar con aquellos con los que se sientan cómodos y a gusto; normalmente tienen pocos amigos, pero son de calidad.

Hijos introvertidos
Los niños introvertidos generalmente suelen ser tranquilos y aunque necesitan relacionarse y tener amigos, en ocasiones pasan tiempo a solas.

Características y forma de ser de los niños introvertidos

Para saber si tu hijo es introvertido, puedes observarle para comprobar si tiene estas características:

  • Son niños que suelen ser tranquilos y que disfrutan de actividades relajadas que favorezcan la introspección y la reflexión.
  • No son tímidos, ni tampoco son poco sociables.
  • En ocasiones pueden parecer bruscos, antipáticos, poco cariñosos, e incluso hostiles. Esto ocurre porque se alejan de las interacciones, y a veces las evitan, por lo que puede ser adecuado fomentar el desarrollo de habilidades sociales.
  • A veces necesitan pasar tiempo a solas.
  • Necesitan relacionarse y tener amigos, pero seleccionan cuidadosamente a sus amistades.
  • Normalmente evitan las grandes reuniones sociales.
  • Son capaces de socializarse, y no suelen sentir miedo a la opinión de los demás ni desarrollar ansiedad en situaciones sociales.

Actualizado: 7 de Diciembre de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD