El duelo en los niños
La muerte de un ser querido afecta a cada persona de forma distinta, y en el caso de los niños también depende de su edad. Te ofrecemos algunos consejos para explicar a tu hijo esta pérdida y ayudarle a superarla.

El duelo en los niños

Actualizado: 13 de octubre de 2020

La muerte es un tema muy humano, pero aunque se trate de un hecho natural produce mucho dolor y tristeza porque representa lo inevitable de la vida, y las personas que inician un proceso de duelo sufren porque hacen frente al vacío de saber que nunca más van a abrazar a ese ser tan especial para ellos. En el marco de la pandemia por coronavirus muchos pacientes fallecen sin tener a su lado a un ser querido, y sus familiares y amigos tampoco pueden despedirlos como hubieran deseado.

Muchos niños han perdido a sus abuelos, porque el COVID-19 está afectando sobre todo y de manera más grave a los adultos mayores, y la imposibilidad de reunirse con los allegados y organizar un funeral o cualquier otro tipo de reunión familiar hace que resulte aún más difícil explicar esta pérdida a los pequeños.

Cómo manejar el duelo con los niños en la cuarentena por coronavirus

Diferentes asociaciones médicas, como el Colegio de Médicos de Bizkaia, o el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, han colgado en su web guías que incluyen recomendaciones para explicar a los más pequeños la pandemia de COVID-19 y el estado de alerta que obliga al confinamiento en casa, y ayudar a niños y adolescentes en los procesos de duelo.

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de la Fundación Mario Losantos del Campo (FMLC), nos ha ofrecido algunos consejos para que los padres sepan cómo comunicar a sus hijos el fallecimiento de un familiar o amigo durante la cuarentena, y cómo ayudarles a superarlo:

  • Actuar frente al fallecimiento de la misma forma en que se haría en una situación normal, explicando al niño que no va a volver a ver más a esa persona, con la diferencia de que en este caso es necesario anticiparle cómo le va a afectar esa pérdida. ""El adulto tiene que anticiparle todas aquellas cosas habituales que va a perder: que el fallecido no va a poder venir a tu cumpleaños, no podrá llamarte más, no podremos ir con él o ella al pueblo, ni a la piscina este verano…"
  • No esperar a que acabe la cuarentena para darle este tipo de explicaciones. Según la psicóloga si nos limitamos a decirle al niño que el abuelo ha muerto, o que se ha ido al cielo, el pequeño lo puede interpretar como una actividad que el abuelo está haciendo en su casa mientras no le ve, porque no entiende el concepto de permanencia de la muerte: que el que se muere ya no vive más".
  • Hacer un ritual de despedida. Hay que explicarle al niño que existen rituales de despedida que ahora mismo no se pueden hacer, y en su lugar proponer algo más simbólico como un dibujo, escoger una fotografía, hablar de un recuerdo emotivo, ver un vídeo en el que aparezca el fallecido, poner una vela fuera…, que significan que estamos recordando a esa persona querida.
  • Tranquilizarle respecto a los riesgos de la enfermedad. Con explicaciones pertinentes y adaptadas a su edad, un niño puede entender perfectamente lo que está pasando. Yo recomiendo apelar a lo estadístico, porque lo normal y lo habitual es que nosotros si nos ponemos malitos no nos muramos, y hay que decírselo, y explicarle que está afectando más a la gente mayor porque su cuerpo está más gastado, su corazón ha trabajado mucho y ahora le cuesta más trabajar…
  • Estar atentos a signos que indiquen que el niño no ha asimilado bien la noticia. Algo muy común que nos estamos encontrando son niños, e incluso adolescentes, a los que se les ha informado de que se ha muerto el abuelo, o su padre, y han reaccionado como si no hubiera pasado nada, siguiendo con las actividades que tuvieran programadas. Es importante decirles que es normal estar enfadado, triste o preocupado, y manifestar las emociones que experimenten.
  • Tras el confinamiento puede ser necesario hacer algún otro tipo de actividad para que el menor comprenda bien lo que ha ocurrido cuando se trata de niños de seis o siete años, en los que todavía prima el pensamiento mágico y que pueden mantener la posibilidad del reencuentro en su fantasía. En ese caso, a lo mejor los padres le tienen que llevarle a casa del abuelo para que vea que allí ya no está, que no están sus cosas, o explicarle cómo es un cementerio y lo que ha pasado…
Duelo en los niños

La visión de la muerte es subjetiva

La dificultad en el proceso de duelo aumenta dependiendo del grado de cercanía con la persona fallecida. Cuando una persona tiene hijos sufre en una doble dirección. En primer lugar, afronta su propio proceso de recuperación pero, a la vez, también quiere orientar a su hijo en esa etapa.

Es importante señalar que no existen normas generales sobre cómo se debe actuar a la hora de explicar a los niños la pérdida de un ser querido, puesto que la visión que cada persona tiene de la muerte también es subjetiva, y está mediada por los valores y creencias personales. Además, la manera de hacerlo no será igual a todas las edades, ya que la capacidad de comprensión y asimilación es muy distinta a medida que van creciendo.

Es habitual que los padres no quieran ver sufrir a sus hijos, sin embargo, es imposible ocultar una realidad tan palpable como la marcha definitiva de un familiar o un amigo de toda la vida. En estos casos, tardar mucho tiempo en contar la verdad puede ser perjudicial para el niño.

Creado: 29 de octubre de 2013

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