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Belleza y bienestar
Deporte e higiene íntima
El aumento de la temperatura corporal y de la sudoración, y la fricción que sufren los pies y la zona púbica al realizar ejercicio, hacen necesario extremar la higiene íntima para proteger la piel y evitar infecciones.
Escrito por Inma D. Alonso, Periodista experta en salud y bienestar

Higiene corporal después del ejercicio

Higiene corporal después del ejercicio

En las duchas públicas es fundamental el uso de chanclas para evitar infecciones en los pies

Aunque pueda resultar obvio para la mayoría, no podemos dejar de recordar que después de realizar ejercicio físico es indispensable darse una ducha. La razón no es otra que eliminar el sudor que se produce durante dicho ejercicio para evitar así posibles infecciones y también que los poros de la piel se obstruyan, lo cual puede producir la aparición de granos.

En el caso de las personas que practican deportes acuáticos, la recomendación es que se duchen antes y después de la actividad. Además, es recomendable que utilicen cremas barrera o protectoras antes de meterse en el agua (sobre todo si van a pasar más de una hora a remojo), ya que el cloro utilizado en las piscinas, además de irritar la piel, elimina el manto lipídico o, lo que es lo mismo, la capa protectora de la piel.

Para la ducha, utilizaremos jabones y champús neutros –es recomendable evitar geles, gominas, y otros productos para el cabello cuando vamos a realizar ejercicio físico– y una vez que nos hemos duchado, nos secaremos muy bien, deteniéndonos sobre todo en los pies y en el espacio entre los dedos. De hecho, si la actividad física nos ha supuesto una excesiva sudoración en esta zona, es recomendable aplicar talco en los pies. Por supuesto, el uso de chanclas en las piscinas y duchas públicas es fundamental para prevenir la aparición del pie de atleta.

Tal y como se explica en el apartado anterior, tras el ejercicio lavaremos apropiadamente la ropa y la toalla que hayamos utilizado para retirar el sudor para eliminar, precisamente, los restos de sudor y las bacterias asociadas a él y que pueden ser foco de infecciones y hongos.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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