Toallitas húmedas íntimas, ¿es recomendable su uso?

Las toallitas íntimas húmedas se han convertido en un accesorio más del baño o de los bolsos de las mujeres, pero ¿es recomendable usarlas? ¿Pueden causar infecciones o algún problema dermatológico? Responden las expertas.
Toallitas húmedas íntimas
Ilustración: @plenti.lerenti

Actualizado: 21 de septiembre de 2022

Es raro el baño en el que no hay un paquete de toallitas húmedas al alcance de la mano del váter, pues cada vez son más los que asocian esta herramienta a una mayor limpieza e higiene, e incluso muchas mujeres las han añadido como un complemento más a sus bolsos. Sin embargo, parece ser que no siempre usarlas es buena opción y que incluso pueden ser contraproducentes.

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Las toallitas húmedas empezaron a usarse para la higiene de los bebés, pero poco a poco ha ido ganando terreno entre el público adulto para tareas como la limpieza de la casa, como desmaquillante, como herramienta desinfectante para limpiarse las manos en la lucha contra el COVID-19, pero, sobre todo, para la limpieza genital tanto de mujeres como de hombres.

Pero la pregunta viene ahora ¿es necesario utilizar las toallitas íntimas después de hacer nuestras necesidades? La respuesta es sencilla y clara: no. Sin embargo, son muchas las personas que se sienten más limpias cuando añaden este paso a su higiene. Desde Women’s Voices for the Earth (WVE), una organización ambiental especialista en químicos en productos, exponen que “las toallitas podrían estarles haciendo a ustedes (y al planeta) más daño que bien”.

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Si echamos un vistazo a las webs de ventas o en el supermercado, encontramos varios tipos de toallitas íntimas, las que se venden como papel higiénico húmedo y pueden tirarse por el inodoro –ya veremos más adelante que no es recomendable hacerlo– y otras en formato más pequeño o monodosis que prometen ser respetuosas con la piel al tener un pH de 5, con sensación de frescor, extra protección, indicadas para la higiene perianal o incluso con fórmulas antiolor.

Riesgos de usar toallitas húmedas para tu higiene

Según recalcan desde WVE, muchas de estas toallitas íntimas contienen productos químicos que pueden dañar la salud. Según un análisis de más de 150 muestras de estos productos, que llevaron a cabo desde la organización, y encontraron evidencia de “quejas de comezón, ardor, irritación, reacciones alérgicas y sarpullidos sangrientos. Además, hay varios informes de infecciones del tracto urinario asociadas”.

Toallitas íntimas

La idea del uso de las toallitas íntimas, en auge en los últimos tiempos, se debe a la tendencia a la excesiva limpieza de la zona genital, especialmente en mujeres, que no hace más que ser perjudicial para la flora vaginal y para la buena salud íntima. Muchas las usan siempre o en momentos puntuales, por ejemplo, durante la menstruación, antes y después de relaciones sexuales o cuando se va al baño fuera de casa. Pero, aunque su uso puntual no supone ningún problema, usarlas de manera diaria sí puede causarlos.

Usar las toallitas íntimas de forma ocasional, tras el sexo o la menstruación fuera de casa, no supone un riesgo, pero utilizarlas todos los días sí

La Dra. Marta Elosua González, dermatóloga del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid, nos ha explicado que “el uso en exceso de las toallitas húmedas podría dar lugar a un eccema de contacto irritativo que consiste en una dermatitis (placas rojas que pican) producido por la irritación ejercida por sus componentes o por la fricción realizada sobre la piel”.

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Y es que, las toallitas tienen fragancias y conservantes –como la metilisotiazolinone o los parabenos– que pueden actuar como disruptores endocrinos, alterando el correcto desarrollo de la función hormonal. A pesar de eso, muchas se publicitan con la palabra natural en su envase, alegando que contienen aloe vera, jabón neutro o camomila, entre otros compuestos asociados a limpieza e inocuidad. Para más inri, al usar estas toallitas húmedas, la zona tiende a quedar ligeramente mojada, un caldo de cultivo perfecto para la proliferación de bacterias y hongos.

Pero seguro que has pensado que si son tan nocivas como dicen, ¿por qué se usan en bebés? Y es que, los bebés usan pañales para contener sus necesidades, por lo que la zona suele estar húmeda y sucia. En este caso, sí está justificado el uso de estas toallitas siempre y cuando no se tenga a mano agua y jabón para poder lavarles. No obstante, el nivel de suciedad que se produce en los adultos no es ni de lejos el mismo.

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Cuándo se deben usar las toallitas íntimas y cuándo no

Después de leer todos los posibles riesgos que supone su uso excesivo, la respuesta a esta pregunta sería que hay que evitarlas siempre que se pueda, y optar por el lavado con agua y jabón.

“No encuentro la necesidad de usarlas, más allá de momentos puntuales donde no se tenga acceso a una higiene diaria. O en momentos como menstruaciones abundantes si no se tiene acceso a una higiene habitual. Pueden ser recomendables, por ser más suaves y estar húmedas, para la higiene perianal en personas con hemorroides, En ellas el papel higiénico puede resultar algo abrasivo, y es difícil asegurar una correcta higiene después de la deposición”, nos ha explicado la Dra. Mercedes Herrero Conde, ginecóloga en Gine4 (HM Hospitales) y en Salud Sexual para Todos.

La higiene diaria genital ha de hacerse con agua, y como mucho con un producto que higienice con un pH adecuado a cada etapa de la vida de la mujer

Sin embargo, la doctora recalca que la higiene diaria genital ha de hacerse con agua, y como mucho con un producto que higienice, pero sin detergentes, y con un pH adecuado a cada etapa de la vida de la mujer. En el caso de los hombres, cree que tendría sentido para la higiene del pene si no se tiene acceso a un baño convencional, y también de forma ocasional, y en el caso de la zona anal sería igual que en las mujeres.

Usar agua y jabón en vez de toallitas íntimas

Respecto a cuándo no se deben usar, la Dra. Herrero nos indica que “en los casos de heridas o cicatrices en proceso de curación, a menos que lo indique su médico. Las que no se deben usar son las destinadas a bebés. Al contrario de lo que anuncian, podrían alterar el pH vaginal y la flora vulvar. Incluso aparecer irritaciones por uso intensivo o alergia a alguno de los componentes”.

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En caso de compra, ¿cómo elegir las mejores toallitas íntimas?

Si a pesar de todo lo anterior, crees que necesitas incluir estas toallitas en tu higiene puntual o diaria, es importante que sepas cuál elegir. La Dra. Herrero nos ha contado algunas de las características que ella elegiría:

  • Envase individual: pues si son de uso ocasional así evitarás que pierdan humedad o se sequen de una vez para la siguiente.
  • PH adecuado: si se está en edad fértil, la doctora recomienda optar por un pH de menos de 5, mientras que si se está en la menopausia es mejor elegir un pH entre 5 y 7.
  • Sin perfumes: estos productos pueden causar alergias o alterar la flora vulvar.
  • Respetuosas con el medio ambiente: las mejores serían las que indican que son biodegradables, pero aun así no se deben tirar por el váter en ningún caso.

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El peligro de las toallitas húmedas para el medioambiente

Es importante destacar el gran riesgo que conlleva para el medio ambiente el gran consumo de estas toallitas de higiene íntima. Incluso cuando se anuncian como biodegradables son peligrosas, pues sí, pueden llegar a hacerlo, pero para que eso pase debe pasar tanto tiempo que antes taponarían tubos y desagües.

Peligro de las toallitas húmedas para el medioambiente

De esto ha alertado la organización Greenpeace, que indica que la venta de toallitas húmedas se ha disparado con la pandemia de COVID-19, concretamente un 49% más. Además, explican que “las toallitas húmedas no son biodegradables, aunque se anuncien como tal. Están hechas de microplásticos y, algunas, con microfibras de celulosa. Contienen, por tanto, fibras sintéticas y sustancias que impregnan el tejido, como son conservantes, surfactantes e hidratantes, empleadas para inhibir la acción de las bacterias responsables de la descomposición de estos materiales”.

Por otro lado, pero en la misma sintonía, el Canal de Isabel II explica que las toallitas pasan por las tuberías interiores de las viviendas, donde se pueden producir atascos, sobre todo si también se vierten aceites, detergentes y otros elementos que contribuyen a que se formen acumulaciones de mayor volumen. Posteriormente, discurren por la red de alcantarillado y las instalaciones de bombeo de aguas residuales para llegar, finalmente, a las depuradoras.

Es allí donde se acumulan y forman grandes tapones que deben ser retirados por los operarios y que en muchos casos se apelmazan y enredan y atascan las bombas que impulsan el agua residual, pudiendo dejar fuera de servicio la depuradora. En el peor de los casos, estas toallitas pueden acabar en los ríos, contaminando los ecosistemas acuáticos, por ello, indican que de usarse este método de higiene se opte por desecharlas en la papelera.

Creado: 18 de febrero de 2022

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