PUBLICIDAD

Ejercicio y deporte
Wakeboard
Si te apetece practicar un deporte que mezcla exigencia física, naturaleza, agua y diversión, prueba el wakeboard, una modalidad de esquí acuático con tabla. Toma nota de las claves para disfrutarlo y practicarlo con seguridad.
Escrito por L. García, Periodista especializada en tercera edad, belleza y ejercicio

Qué es el wakeboard

Con la llegada del buen tiempo apetece dejar un poco de lado la rutina del gimnasio y disfrutar de nuevas actividades al aire libre en entornos totalmente naturales, y para ello dispones de una actividad física intensa, divertida y refrescante: el wakeboard, un deporte náutico que requiere de espacios amplios para poder realizar tanto circuitos, como maniobras acrobáticas en el aire, aprovechando las olas que produce la embarcación que tira del wakeboarder, que está sujeto a la lancha mediante una cuerda que termina en el palonier (una especie de asa) que es la que agarra el deportista.

El nombre viene derivado del inglés, donde wake significa estela, refiriéndose a la que van dejando los barcos, y board, tabla. Es precisamente con este elemento con el que se hace snowboard por el agua. Por este motivo, muchas personas lo consideran una combinación entre el snowboard y el esquí acuático.

Con la práctica, en el wakeboard puedes pasar de no hacer otra cosas que luchar por mantener el equilibrio sobre la tabla, a realizar verdaderas acrobacias, inimaginables para un novato. A pesar de ello, es recomendable tener cierto nivel físico antes de iniciarse en la práctica de esta actividad, puesto que es un deporte muy exigente, y si no eres capaz de mantener mucha fuerza mientras te deslizan por el agua, lo más probable es que te caigas constantemente y apenas puedas disfrutar.

Orígenes del wakeboard

Los orígenes del wakeboard se sitúan en los años 80, cuando los surfistas eran arrastrados con una lancha para llegar a zonas que difícilmente podían alcanzar sin ayuda. Poco a poco, estos deportistas aprovecharon el tiempo de desplazamiento para surfear, hasta que se empezó a usar en Nueva Zelanda el término ‘skurfing’ o ‘skurf’, un deporte mitad skate y mitad surf. Más adelante se quiso seguir evolucionando, y se iniciaron en el uso de tablas más finas, que flotasen menos y permitieran más velocidad, y así se llegaron a construir tablas similares a las del snowboard pero para entornos acuáticos. Por fin, en 1989, se creó la World Wakeboard Association, que suponía la oficialización de este nuevo deporte.

Actualizado: 28 de Agosto de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

Escrito por:

L. García

Periodista especializada en tercera edad, belleza y ejercicio
L. García

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Salud en cifras

20%
se reduce el riesgo de estrés si te desplazas en bicicleta a trabajar o a estudiar
'Fuente: 'l Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal)''