18 de mayo de 2012
Cuidado íntimo activo
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Es importante que las niñas aprendan cómo lavar sus zonas íntimas, porque ese hábito se mantendrá durante la adolescencia y la edad adulta, y ayudará a evitar infecciones como la vulvovaginitis infantil. Esta infección, que se caracteriza por la aparición de flujo que despide un olor desagradable (además de otros síntomas locales como inflamación, escozor, picores, etc.) está relacionada con un tipo de bacterias que se encuentran en las heces, pero pueden alcanzar la vagina si se limpia la zona perianal de atrás hacia delante.
La vulvovaginitis también puede originarse por la proliferación, en determinadas condiciones, de unos microorganismo presentes en la flora vaginal. Las recomendaciones sobre la higiene íntima de las menores son similares a las que deben seguir las mujeres adultas, especialmente el uso de productos específicos que no alteren el pH de la zona genital ni la flora vaginal, no utilizar esponjas, limpiar siempre de delante hacia atrás, y utilizar prendas interiores de algodón que permitan la transpiración.
Durante la menstruación, la zona genital se mantiene húmeda a causa de la sangre expulsada. Esto, unido a que el pH vaginal disminuye su acidez, puede contribuir a la aparición de infecciones en la zona, por lo que hay que extremar la higiene durante estos días y, como se ha comentado, cambiar con regularidad compresas y/o tampones, incluso aunque la cantidad de flujo no sea muy abundante. De esta forma se impedirá, además, la formación de malos olores.
Durante el embarazo la higiene íntima es todavía más importante porque una infección vaginal puede afectar la salud del feto y aumentar el riesgo de aborto y de parto prematuro. El pH vaginal es más ácido de lo habitual en este periodo, lo que facilita la aparición de infecciones y puede originar molestias como picores e irritación. Una buena higiene, con productos adecuados, contribuye a evitar estas infecciones y a recuperar la flora vaginal tras el parto.
Se debe prestar especial atención a la higiene íntima durante la menopausia, ya que el pH vaginal se encuentra alterado, y se produce un adelgazamiento de la mucosa de la vagina, que la hace más vulnerable a infecciones. Disminuye, además, la secreción de flujo, lo que se traduce en sequedad vaginal, que puede tener consecuencias como dolor durante las relaciones sexuales, y favorece también la aparición de infecciones.
En esta etapa se pueden producir pérdidas involuntarias de orina que provocan que la zona se mantenga húmeda. Por todo esto, es importante mantener unos hábitos de higiene apropiados, y lavarse una o dos veces al día, empleando productos específicos que no resulten agresivos para la zona genital, y contribuyan a calmar la irritación y los picores, además de hidratar la piel.
"La privación de sueño resulta incompatible con la vida."
25% de la población soporta niveles de ruido superiores a lo permitido
Por cada decibelio que se supera el umbral de los 65 máximos recomendables se aumentan los problemas vasculares, de tensión, psiquiátricos, de audición e incluso las posibilidades de sufrir un ictus.
Fuente: 'Ruido y salud'
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