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Mascotas
Otitis en perros y gatos
La otitis es una dolorosa inflamación del oído frecuente en perros y gatos. Detectar sus síntomas y poner un tratamiento cuanto antes es clave para evitar que se agrave y se cronifique, y pueda llegar a causar sordera.
Escrito por María Bayón Piedrabuena, Veterinaria clínica de pequeños animales

Otitis en perros y gatos: qué son y a qué se deben

La otitis es una enfermedad consistente en la inflamación de una o varias partes del oído originada por diversas causas y propiciada por ciertas características anatómicas y ambientales, que constituye uno de los motivos más frecuentes de consulta veterinaria. Esta enfermedad del oído puede afectar a muchas especies, incluyendo a los perros y a los gatos.

La otitis provoca en los animales dolor y en ocasiones pérdida auditiva temporal, junto a otros síntomas como veremos más adelante que te ayudarán a identificar si tu animal de compañía la padece. Siendo la humedad y la suciedad dos de los puntos clave en su origen, y la primavera y el verano las estaciones más proclives a que haga acto de presencia.

Dependiendo de la zona del oído afectada, la otitis de tu mascota recibe una denominación diferente:

  • Otitis externa: cuando solo abarca el pabellón auricular y el conducto auditivo, hablamos de otitis externa, que suele ser más leve y sencilla de diagnosticar y tratar.
  • Otitis media afecta a la zona de la bulla timpánica.
  • Otitis interna; afecta a la cóclea, conductos, e incluso a las estructuras nerviosas anexas. Estos últimos tipos de otitis a menudo son más graves y difíciles de curar, y muchas veces son consecuencia de otitis externas que no han respondido al tratamiento y se han cronificado.

Características del oído de perros y gatos

Los perros y gatos poseen un sentido de la audición muy desarrollado. El oído es un sistema muy sofisticado de captación y transmisión del sonido que consta de varias partes: el oído externo está integrado por el pabellón auricular u oreja, de naturaleza cartilaginosa, a la que llegan varios músculos que permiten el movimiento para orientarlo hacia el sonido. Este viaja a través del conducto auditivo hasta la membrana timpánica, que vibra con las ondas sonoras. Estas son transmitidas primero al oído medio, compuesto por pequeños huesos y una cámara de aire ósea denominada bulla timpánica, y después al oído interno, formado por la cóclea y los conductos semicirculares, conectándose finalmente con el cerebro a través de fibras nerviosas.

Características del oído de perros y gatos

Causas de la otitis en los animales

La otitis en nuestros animales de compañía está originada por diversas causas, y las más frecuentes son:

  • Infección bacteriana, fúngica o parasitaria: pueden aparecer de manera primaria, cuando los agentes infecciosos llegan a través del rascado o el contacto directo con animales infectados, o secundariamente a otras causas. Las bacterias como Staphylococcus, Proteus o Pseudomonas aeruginosa se establecen en el conducto auditivo y proliferan generando inflamación. Los hongos, concretamente la levadura Malassezia, también pueden causar estragos en el oído de nuestra mascota, especialmente en el perro. La infestación por ácaros de la sarna, como Otodectes cynotis, es la causa más frecuente de otitis externa en el gato.
  • Cuerpos extraños: los restos de semillas, ramitas, o algodón de los bastoncillos, pueden introducirse en el conducto auditivo causando otitis e infección secundaria, incluso perforación timpánica. Las conocidas espigas de las plantas gramíneas son una de las causas de otitis más habitual en los perros, especialmente en verano.
  • Traumatismos: las mordeduras o el rascado pueden desencadenar una otitis.
  • Sustancias irritantes: los restos de jabón, el agua sucia, y sustancias inadecuadas para la limpieza del conducto auditivo, como alcohol o agua oxigenada, pueden dañar el oído.

Factores predisponentes de otitis en perros y gatos

También existen factores anatómicos y ambientales que favorecen la aparición y el mantenimiento de una otitis en tu animal de compañía. Así:

  • La forma y tamaño de las orejas influye en la aireación del conducto auditivo: los perros con orejas largas y caídas son más proclives a padecer otitis, así como aquellos con tendencia al crecimiento de vello interior, como el caniche o el bichón maltés.
  • La humedad y el calor, además de la suciedad y el acúmulo de cerumen, son el caldo de cultivo perfecto para una otitis.
  • Los animales que padecen alergia, atopia, trastornos de la queratinización, o algunas enfermedades endocrinas, sufren otitis con más frecuencia debido a la alteración de la barrera protectora de la piel.

Actualizado: 31 de Mayo de 2017

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