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Leishmaniosis canina
La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria transmitida por la picadura de un mosquito, que puede tener graves consecuencias para la salud de los perros. Conoce sus síntomas y cómo se puede prevenir.
Escrito por María Bayón Piedrabuena, Veterinaria clínica de pequeños animales

Qué es la leishmaniosis canina y cómo se transmite el parásito

Perro con un mosquito en la cara

La leishmaniosis fue descubierta a principios del siglo XX por los médicos británicos Leishman y Donovan en la India. Se trata de una enfermedad parasitaria causada por protozoos del género Leishmania spp. transmitidos mediante la picadura de un mosquito vector. En Europa, la especie predominante es Leishmania infantum y puede afectar tanto al ser humano como a los animales de compañía, especialmente al perro.

La distribución de la enfermedad depende de la biología del vector, que viene determinada por las condiciones climatológicas. Hace años, algunas provincias del norte de España se consideraban libres de esta enfermedad, pero con el cambio climático acontecido en las últimas décadas, podemos decir que está presente en todo el territorio nacional, a excepción de las Islas Canarias, donde existe una cantidad ínfima de flebotomos. En algunas zonas, como la costa mediterránea, o la cuenca del Ebro o del Guadalquivir, la prevalencia de la enfermedad es mayor.

Cómo se transmite el parásito de la leishmaniosis

La transmisión de la Leishmania infantum es exclusiva a través de la picadura de mosquitos del género Phlebotomus spp. o flebotomos, con lo que es imposible el contagio directo entre personas y animales de compañía. Las hembras de estos mosquitos actúan como vectores o transportadoras del protozoo, que es inoculado en el torrente sanguíneo en el momento de la picadura.

Contagio de la leishmaniosis por la picadura de un mosquito a un perro
La leishmaniosis se transmite exclusivamente a través de la picadura de mosquitos flebotomos, que inoculan el parásito en la sangre.

Los flebotomos tienen una biología muy especial. Suelen criar en zonas terrestres donde abunda la materia orgánica, como hojas o estiércol, realizando vuelos cortos y no muy altos. Su actividad depende del clima, y actualmente se pueden detectar flebotomos desde el inicio de la primavera hasta mediados del otoño. Se les considera animales nocturnos, por lo que son más abundantes desde el atardecer hasta el amanecer. Generalmente se encuentran en sitios sombríos, aunque pueden llegar a entrar en los edificios, atraídos por la luz del interior de las viviendas.

Factores que predisponen a tu mascota a la leishmaniosis

De todos los perros expuestos a la Leishmania, no todos desarrollan la enfermedad clínica; de hecho, algunos solo se han expuesto sin que el parásito se asiente en su organismo. Aún no se conocen con exactitud todos los factores que determinan que un perro consiga controlar la infección, o que esta avance hasta manifestarse la enfermedad, pero algunos de los que se han estudiado son:

  • Genética: cualquier perro puede verse afectado, pero algunas líneas de razas, como el bóxer o el pastor alemán, padecen la enfermedad con mayor frecuencia.
  • Edad: existe un mayor número de casos clínicos en los animales menores de tres años y en los mayores de ocho, presumiblemente por la debilidad de su sistema inmunitario.
  • Respuesta inmunitaria: aún no se conoce con exactitud por qué unos perros desarrollan una respuesta inmunitaria frente a Leishmania protectora (de tipo celular), y otros, una respuesta inefectiva (de tipo humoral), pero este hecho es clave en el desarrollo de la enfermedad.
  • Modo de vida: los perros que viven en entornos rurales o periurbanos y que pasan mucho tiempo en el exterior son más susceptibles, ya que están más expuestos al vector.

Actualizado: 19 de Agosto de 2018

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