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Insuficiencia renal crónica en el gato
La insuficiencia renal crónica es una enfermedad común en gatos mayores. Aunque no tiene cura, podemos enlentecer su progresión con un tratamiento y cuidados óptimos, protegiendo la calidad de vida de nuestro felino.
Escrito por María Bayón Piedrabuena, Veterinaria clínica de pequeños animales

Qué es la insuficiencia renal en el gato y cómo se produce

Actualizado: 21 de Octubre de 2019

La insuficiencia renal crónica en el gato es una enfermedad progresiva causada por un daño persistente en los riñones, afectando a su funcionamiento normal. La mayoría de las veces, no es posible descubrir la causa exacta, pero se sabe que en los gatos el daño se produce a consecuencia de una nefritis intersticial crónica, en la que el tejido renal normal se inflama y sustituye por tejido fibroso.

Algunas causas de insuficiencia renal conocidas en los gatos son:

  • Hereditaria: enfermedad renal poliquística (“PKD” en inglés),
  • Neoplásica: linfoma renal.
  • Infecciosa: pielonefritis, PIF.
  • Mecánica: hidronefrosis por obstrucción de vías urinarias.
  • Metabólica: hipercalcemia, isquemia.
  • Tóxica: gentamicina, antiinflamatorios, lirios.
  • Episodio de insuficiencia renal aguda previa.

Factores predisponentes en los gatos

La insuficiencia renal crónica es más frecuente a medida que aumenta la edad del gato. En torno a la mitad de los gatos mayores de 14 años padecen esta enfermedad. Algunas patologías hereditarias, como el riñón poliquístico, son más prevalentes en gatos de raza Persa y sus cruces, y las neoplasias, como el linfoma renal, en gatos positivos a leucemia vírica felina (FeLV).

Cómo funcionan los riñones del gato y qué ocurre cuando fallan

Para entender por qué se produce la enfermedad renal crónica en los gatos es necesario conocer las importantes funciones que llevan a cabo los riñones en estos animales. Son los encargados de filtrar y eliminar los desechos del metabolismo a través de la orina, además de mantener la hidratación y el equilibrio de electrolitos en la sangre (sodio, potasio, fósforo, calcio…) que regulan el pH de la sangre y la presión arterial. También son responsables de la síntesis de eritropoyetina, una hormona que estimula la producción de eritrocitos o glóbulos rojos en la médula ósea.

En la insuficiencia renal felina, los productos de desecho se acumulan en la sangre resultando tóxicos para otros órganos. Además, al perder agua, el organismo intenta ahorrar estrechando los vasos sanguíneos para limitar la llegada de líquidos a los órganos. Esto, a su vez, incrementa la presión arterial y restringe la llegada de nutrientes y oxígeno a órganos muy importantes. Además, la falta de eritropoyetina conduce a anemia. A medio o largo plazo, se producirá un fallo multiorgánico incompatible con la vida.

Se trata de un problema que por ahora no tiene cura, aunque con el tratamiento adecuado y un diagnóstico a tiempo pueden retrasarse la aparición de los síntomas y mejorar la calidad de vida de nuestra mascota.

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