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¿Es malo correr en días calurosos? Consejos para evitar sustos

A pesar de las altas temperaturas del verano, muchos valientes se calzan las deportivas y se lanzan a correr, un ejercicio que, si no se hace de la manera adecuada, puede causar problemas como deshidratación o un golpe de calor.
Runner fatigada se detiene a la sombra en un parque

Los niños, los ancianos y las mujeres embarazadas no deben correr con altas temperaturas.

19 de Julio de 2017

Running y verano parecen no ser compatibles, y es que con las altas temperaturas son pocos los valientes que se atreven a salir a correr durante el día, pero, ¿están perjudicando su salud? Si bien es cierto que salir a correr durante los días de mucho calor puede aumentar las posibilidades de sufrir algún que otro percance, la realidad es que todo es cuestión de adaptarse, de conocer nuestras capacidades físicas, y de estar bien formados en la disciplina deportiva. De este modo, siguiendo una serie de consejos, el calor no tiene por qué ser un impedimento para correr.

Qué le pasa a nuestro cuerpo cuando corremos a altas temperaturas

Antes de saber qué recomendaciones seguir para poder correr en días calurosos sin poner en peligro nuestra salud, es importante conocer qué le pasa a nuestro cuerpo cuando practicamos running a altas temperaturas y las posibles consecuencias a las que nos exponemos. Lo primero que sucede es que nuestra sudoración aumenta. Se trata de una respuesta natural del organismo para poder refrescarse y mantener la temperatura corporal más baja; de manera que, cuanto más cálido sea el ambiente, más sudaremos.

Un corredor pierde hasta un litro de sudor por hora cuando corre en ambientes calurosos, pero puede llegar a perder más de cuatro litros cuando la temperatura aumenta considerablemente

Normalmente, se estima que un corredor pierde hasta un litro de sudor por hora cuando corre en ambientes calurosos, pero puede alcanzar más de cuatro litros cuando la temperatura aumenta considerablemente. Por este motivo, la deshidratación es uno de los peligros principales de correr en días calurosos, un problema que puede venir acompañado de calambres musculares, dolores de cabeza, náuseas, cansancio, mareos y golpes de calor, por ejemplo.

Con el calor también puede suceder que nos pongamos más rojos, lo que se debe a que las venas, en respuesta a las altas temperaturas, se dilatan para que pueda llegar más sangre a la superficie de la piel y, por tanto, para facilitar la sudoración del cuerpo. El problema es que esta mayor dilatación de las venas también hace que la sangre que iba destinada a los músculos disminuya. Como consecuencia esto puede provocar que nos sintamos más cansados y que nuestro rendimiento disminuya, es decir, que no podamos correr al mismo ritmo, o que no podamos hacer los mismos kilómetros que hacíamos en días más frescos.

Consejos para correr en días calurosos

Aunque el cuerpo tiene una gran capacidad para adaptarse a los diferentes climas, debe tenerse en cuenta que existen colectivos a los que no se aconseja correr con altas temperaturas. Es el caso de los niños, los ancianos y las mujeres embarazadas. En el resto de la población, sin embargo, no está contraindicado, siempre y cuando tengan una formación en el running y sigan una serie de pautas. Los principales consejos que debes seguir si quieres correr este verano son:

  • Busca lugares con sombra y no corras durante las horas centrales del día: en los días calurosos se aconseja correr en parques o bosques donde podamos refugiarnos en la sombra, y es preferible hacerlo de buena mañana o al anochecer que durante las horas centrales del días (12h-20h).
  • Bebe lo suficiente antes y después del entrenamiento: debido a la elevada sudoración, el cuerpo pierde mucha agua, y con ella minerales. Es importante hidratarse bien. Las bebidas isotónicas también pueden ser una buena opción para beber después de correr, ya que pueden ayudarnos a recuperar parte de los minerales perdidos durante el entreno.
  • Viste ropa transpirable y amplia: la ropa de entrenamiento debe estar elaborada con materiales técnicos que permitan una buena evacuación del sudor y una correcta evaporación del calor.
  • Refresca tu cuerpo antes y después de la carrera: antes de empezar a correr en un día caluroso es recomendable que nos duchemos con agua templada para bajar la temperatura del cuerpo. Si mientras estás corriendo notas que sientes demasiado calor también puedes humidificar tu ropa y mojarte el pelo.
  • Detente ante cualquier síntoma de golpe de calor: un aspecto primordial para asegurar nuestra salud mientras corremos en días calurosos es saber identificar los síntomas de un golpe de calor. En caso de que esto suceda, deberemos interrumpir inmediatamente el entrenamiento, reposar en la sombra, mojarnos y beber agua. Náuseas, vértigos, dolor de cabeza, desorientación y cansancio excesivo, son algunos de los síntomas que pueden indicarnos que estamos sufriendo un golpe de calor.
  • Utiliza protección frente al sol: al igual que nos protegemos de los rayos solares cuando vamos a la playa o la piscina, no debemos olvidar que cuando hacemos ejercicio al aire libre también es fundamental hacer lo propio. No hay que olvidar que el sudor genera un efecto lupa frente a los rayos del sol. Por ello, es importante utilizar una crema fotoprotectora indicada especialmente para deportistas, y no está de más ponerse una gorra y unas gafas de sol homologadas.
  • Al terminar de correr, debemos dejar que la temperatura corporal disminuya de manera progresiva: no debemos ducharnos inmediatamente después de correr, pues la temperatura de nuestro cuerpo debe disminuir de manera progresiva. De este modo, es aconsejable que antes de la ducha nos tomemos un tiempo para que el cuerpo se vaya enfriando poco a poco.

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'Fuente: 'XII Congreso Mundial de Dermatología Pediátrica y la Asociación Española de Pacientes y Familiares de Dermatitis Atópica’'