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Bebés y niños
Colecho, ¿sí o no?
Compartir el dormitorio con el bebé es un hábito polémico que divide a la comunidad médica mundial. Te presentamos los argumentos a favor y en contra del colecho para que decidáis por vosotros mismos.
Escrito por Alhelí Quintanilla, Periodista especializada en infancia y embarazo

Qué es el colecho

'Colecho' es un sustantivo que no está recogido en el diccionario y que significa compartir el lecho con el bebé. Un hábito tan antiguo muy polémico que divide a la comunidad médica y sigue generando defensores y detractores en todo el mundo.

El fenómeno comenzó con la publicación en Estados Unidos en 1978 de The Family Bed, de Thine Thevenin, una antigua componente de la Liga de la Leche, quien presentaba el lecho familiar como el medio ideal para facilitar la lactancia materna y estrechar vínculos con el bebé. En realidad, la autora no estaba descubriendo nada, ya que se trata de una práctica ancestral que, como tantas otras, se fue perdiendo con el correr de los siglos en el mundo occidental.

Hasta que, hace unos años, resurgió con fuerza como parte de una nueva filosofía de crianza basada en el instinto y la primacía de las necesidades del bebé sobre las de los padres: la crianza natural, que preconiza el parto en casa, amamantar a demanda, llevar a los niños en brazos y dormir en la misma cama, entre otras recomendaciones.

¿Hasta cuándo estirar el colecho?

No existe una única forma de entender el colecho. En su origen, se refería a compartir cama hasta que el niño, hacia los cinco o seis años, reclamaba por sí mismo dormir en otra habitación. Sin embargo, con el paso del tiempo, se ha ido matizando y hoy en día el colecho se usa más como sinónimo de dormir con el bebé: se puede hacer en la misma cama, en una cuna especialmente diseñada para ir adosada a la cama de matrimonio (cuna sidecar), o bien recurrir a una cuna convencional sin uno de los lados y adosarla a la cama donde duermen los padres. Hay incluso familias que directamente adaptan otra cama más pequeña a la matrimonial.


¿Hasta cuándo podéis alargar el periodo de dormir junto a vuestro bebé? Fácil: el colecho se puede llevar a cabo siempre que los padres y el niño lo deseen y les genere mutua satisfacción. Para algunos, hasta que el niño duerma del tirón por la noche; otros esperan hasta el destete o la llegada de un hermano, a que el niño lo pida, los menos comparten cama con toda la prole hasta que son muy mayores… También se pueden escoger versiones mixtas: un rato en la cunita, otro en la cama… Todas las modalidades son válidas.

En resumen, el colecho es una decisión personal: no es una obligación ni es imprescindible. Vosotros decidís, como en todo lo referente a la crianza de vuestros retoños.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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