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Ruido blanco: ¿Es seguro para dormir a los bebés?

El ruido blanco se usa en muchas casas para ayudar a los bebés a conciliar el sueño por su capacidad para enmascarar otros sonidos. Los expertos, sin embargo, alertan sobre la dependencia que puede generar en los niños.
Escrito por Adrián Cordellat, periodista especializado en maternidad, educación y salud
Concepto de ruido blanco para dormir al bebé

Desde hace unos años, gracias sobre todo a la viralidad que otorga Internet para difundir trucos caseros, el ruido blanco se ha convertido en un recurso utilizado en casas a lo largo y ancho del planeta para calmar y dormir a los niños. Tanto es así que hasta se han desarrollado máquinas –e incluso apps para smartphones o vídeos de youtube– con la capacidad de difundir estos ruidos blancos, especialmente diseñadas para los primeros meses de vida de los recién nacidos, cuando el sueño de los bebés es más fragmentario y éstos son más susceptibles a los ruidos domésticos y de las ciudades.

Una de las propiedades del ruido blanco, al ser un sonido que contiene en sí mismo y a una única potencia todas las frecuencias, es precisamente su capacidad para diluir esos otros sonidos que forman parte de la rutina diaria. Un ejemplo paradigmático de ruido blanco es el sonido de un televisor no sintonizado, pero también se puede conseguir con un secador para el cabello, un ventilador, una campana extractora de cocina o un aspirador. Todos estos electrodomésticos, al final, tienen una cosa en común, y es que emiten un sonido continuo y plano, en el que no hay alteraciones.

Es por ello que no los desesperados padres echan mano de sus cualidades, sino que son muchos los mayores que recurren a ellos como una forma de camuflar otros sonidos y relajarse antes de acostarse.

Pros y contras del ruido blanco

Al parecer, este ruido blanco, gracias a su constancia y a su capacidad para ocultar el resto de ruidos domésticos y exteriores, tendría el poder de calmar a los niños. Así lo atestiguan muchos padres y madres. Y, aunque no hay una evidencia sólida al respecto, así lo corroboran también algunos estudios.

Bebé con sueño

Uno de ellos, titulado Ruido blanco e inducción del sueño y publicado en 1990 en la revista científica Archives of Disease in Childhood, dividió a 40 recién nacidos de entre dos y siete días de edad en dos grupos de 20. En uno se utilizó ruido blanco y el 80% de los niños se quedaron dormidos en apenas cinco minutos. En el grupo de control, en ese mismo periodo, solo cinco niños (25%) conciliaron el sueño. Otro estudio realizado por pediatras turcos, este de 2017, comparó el efecto del ruido blanco con el del balanceo en 40 bebés de un mes de vida que sufrían cólicos. “El ruido blanco es un método no farmacológico más eficaz que el balanceo para que los bebés con cólicos duerman más y lloren menos”, concluyen los autores.

Al ser un sonido que contiene en sí mismo y a una única potencia todas las frecuencias, el ruido blanco tiene la capacidad para enmascarar otros sonidos domésticos y exteriores

Sin embargo, no todo es positivo cuando hablamos del ruido blanco. No en vano, y ante la falta de una evidencia consolidada, muchos pediatras prefieren no recomendarlo. ¿El motivo? Por un lado, como comentamos, que no hay una base científica solida que aconseje el uso del ruido blanco para mejorar el sueño de los niños con problemas en este ámbito. Por otro que, según los expertos, exponer a los pequeños a estos ruidos blancos para dormir puede generar en ellos una especie de dependencia a los mismos, es decir, que los necesiten de forma imperiosa para conciliar el sueño.

También en relación a los contras del uso del ruido blanco cabe destacar un estudio realizado por la Academia Americana de Pediatría. En el mismo se examinaron 14 máquinas generadoras de ruido blanco. Según los resultados obtenidos, todas ellas excedían los límites de ruido recomendados para bebés (fijados en 50 decibelios), algo que según los autores podría afectar a la audición, al habla y al desarrollo del lenguaje de los niños expuestos de forma regular a estos aparatos.

Una posible ayuda para los pacientes con acúfenos

Pero no solo los bebés son los posibles beneficiarios de ruido blanco. Muchas personas con problemas de insomnio los utilizan como una fuente de relajación para lograr conciliar el sueño. No obstante, quienes más beneficios obtienen del ruido blanco son los pacientes con acúfenos, un problema auditivo crónico caracterizado por el hecho de que quienes lo padecen escuchan constantemente pitidos o zumbidos en sus oídos.

Mujer con problemas de oído
Esta problemática puede derivar en insomnio e, incluso, en ansiedad, ya que los afectados por tinnitus apenas pueden dormir al escuchar un pitido constante. En estos casos la terapia de ruido blanco es utilizada en muchos centros especializados en audición, ya que un ruido blanco ajustado en frecuencia e intensidad puede ayudar a enmascarar el acúfeno, reduciendo de esta forma el estrés y la ansiedad que genera en los pacientes, favoreciendo el sueño natural y mejorando con ello la calidad de vida de los afectados.

Actualizado: 13 de Agosto de 2019

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