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Claves para un porteo seguro
Portear proporciona mayor sensación de seguridad al bebé y permite al adulto mantener el contacto con su hijo mientras realiza sus tareas. Enumeramos sus ventajas y las claves para practicar un porteo seguro y ergonómico.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana

Claves para un porteo seguro de bebés y niños

Actualizado: 11 de abril de 2019

El porteo, tanto de bebés como de niños, no es una práctica asociada a la modernidad aunque pudiera parecer lo contrario, sino que a lo largo de la historia las madres han cargado a sus hijos –bien en brazos, bien envueltos en tejidos o telas que les ayudaban a sostener el peso– mientras realizaban sus tareas cotidianas.

En la actualidad, el desarrollo de nuevos materiales y la adquisición de mejores conocimientos en torno a este sistema de transporte han servido para ampliar las opciones y hacer que portear resulte cada vez más seguro, más cómodo y más satisfactorio para las familias.

Para que el porteo sea seguro deben serlo tanto el propio dispositivo en sí mismo, como el uso que los padres hagan de este. Así, como explica María Angustias Salmerón Ruiz, pediatra del Hospital La Paz y Ruber Internacional, y autora de ‘Criar sin complejos’ (EDAF, 2018), se deben cumplir para ello ciertos requisitos:

  • Elegir un portabebés adecuado al peso y tamaño de tu hijo.
  • Seguir las recomendaciones de seguridad: conocer cómo usar el dispositivo que hemos comprado (lo más recomendable es ser asesorado por un profesional, leer las instrucciones del fabricante).
  • Colocar al bebé en la postura adecuada y revisar con frecuencia en usos prolongados que esa posición correcta se mantenga.
  • Evitar que el bebé sude o pase frío.
  • Mantener la nariz del niño despejada para que pueda respirar con normalidad.
  • No realizar actividades peligrosas mientras porteamos como cocinar, ingerir alimentos calientes, o manipular sustancias tóxicas.
  • No fumar ni ingerir bebidas alcohólicas o medicamentos que puedan alterar el nivel de consciencia del adulto que portea.

También es importante distinguir entre el porteo ergonómico y el no ergonómico, ya que no todos los tipos de portabebés son adecuados pese a estar homologados. En este sentido, para que el porteo sea ergonómico es necesario usar un dispositivo que se adapte a las condiciones fisiológicas –tanto del porteador como del porteado– y que su uso sea correcto.

“Un dispositivo ergonómico, si no se coloca adecuadamente, puede no ser ergonómico. El porteo ergonómico asegura una correcta posición del bebé (cabeza, espalda y cadera) y del adulto que portea evitando sobrecargas o posturas inadecuadas. Por tanto, previene la displasia de cadera y la plagiocefalia postural en los pequeños y permite obtener los múltiples beneficios del porteo tanto para el adulto como para el bebé”, afirma la pediatra.

¿Desde cuándo se puede portear?

María Angustias Salmerón afirma que podemos portear desde el mismo nacimiento y hasta que el bebé o niño y el adulto deseen. En el caso de iniciar el porteo con niños de más de cinco kilos, lo más adecuado, según la pediatra, es “hacerlo progresivamente para que la musculatura del adulto pueda adquirir la capacidad de llevar dicho peso de forma gradual”.

Beneficios del porteo para padres e hijos

Según Salmerón, “el porteo es un sistema de transporte que garantiza un contacto continuo con el bebé, respetando las características anatómicas y fisiológicas del bebé y del adulto”. Ese contacto que apunta la pediatra tiene ciertas ventajas para los padres, pues facilita el día a día a las familias, ya que permite al adulto que portea tener más contacto con su hijo y poder atenderle más rápido, o disponer de las dos manos libres para continuar con sus actividades cotidianas sin necesidad de separarse de su hijo.

El porteo ergonómico también proporciona numerosos beneficios al bebé, como:

  • Una mayor sensación de seguridad
  • Facilita la prevención de la displasia de cadera o la plagiocefalia postural.
  • Los bebés que son porteados lloran menos, ya que se sienten seguros –al estar en contacto permanente con su cuidador–.
  • Parece que puede reducir las regurgitaciones y mejorar sus digestiones debido a la posición incorporada.
  • Ayuda en la lactancia: en el caso de bebés o niños alimentados con lactancia materna, el porteo facilita a las madres atender muy rápido las señales de demanda de sus hijos, e incluso amamantar en el propio dispositivo de porteo.

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