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Bebés y niños
Cómo elegir al pediatra para tu hijo
Pesar, medir, las vacunas, catarros recurrentes, preocupaciones… Si acabáis de ser padres las visitas al pediatra van a ser muy frecuentes y os conviene elegirlo bien. Os damos consejos para acertar.
Escrito por Alhelí Quintanilla, Periodista especializada en infancia y embarazo

Elegir pediatra, una decisión importante

Pediatra auscultando a un bebé

Ya estáis de vuelta en casa con vuestro bebé y, unos días después, os toca llevarlo a su primera visita al pediatra, unas visitas que se repetirán hasta que vuestro hijo tenga por lo menos 14 años, por lo que es importante acertar en su elección o, al menos, dar con un especialista que cumpla con vuestras principales expectativas.

Y es que aunque a la elección del pediatra no se le suele dar tanta importancia como a la del hospital donde dar a luz o al colegio al que asistirá el pequeño, se trata de una decisión igual o más importante todavía para el bienestar de toda la familia. El pediatra se encarga nada menos que de velar por la salud de nuestro hijo y de seguir su evolución física, emocional y social hasta la adolescencia. Él o ella será, además, el encargado de despejar nuestras innumerables dudas, sobre todo durante los primeros años de vida del niño.

Podemos empezar pidiendo referencias a nuestro médico de cabecera o a la matrona que nos sigue el embarazo, a nuestro entorno –familia, otros padres–, o incluso recurrir a Internet e informarnos sobre las trayectorias y las opiniones que suscitan los profesionales que más nos gustan.

Pediatra público o privado

En España (y en la mayoría de países latinoamericanos) es posible elegir entre la sanidad pública y la privada, con algunas variantes intermedias. En el primer caso, lo más habitual es acudir al centro de salud más cercano al domicilio y solicitar el turno que mejor nos convenga, por la mañana –con menos afluencia, pero difícil de compatibilizar con los horarios laborales–, o por la tarde –más saturado–. Si no nos convence el facultativo que nos han asignado, es posible cambiar de pediatra e incluso solicitar otro centro de salud.

De un tiempo a esta parte, sin embargo, en España faltan pediatras en algunos centros, que son sustituidos por médicos de familia que no están igual de cualificados para tratar a los menores. Conviene pues informarse de antemano de los profesionales con los que cuenta el nuestro, si su plaza es definitiva, y si es posible elegir entre varios pediatras. En América Latina, los sistemas públicos cuentan con excelentes profesionales, pero suelen ser más precarios y estar muy masificados.

Si, por el contrario, disponemos de un seguro de salud privado de alguna sociedad médica, éste nos proporcionará un directorio de pediatras entre los que decantarse. Otra posibilidad es acudir a la consulta de uno de nuestra elección de forma particular aunque en ese caso deberemos abonarle cada visita.

 

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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