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Bebés y niños
Crianza ecológica
Poniendo especial énfasis en la alimentación y cuidando otros detalles del día a día, optar por una crianza ecológica puede ser muy beneficioso para la salud de vuestro bebé. Os explicamos cómo ser 'ecopapás'.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia

Qué es la crianza ecológica

La crianza ecológica forma parte de un estilo de vida más natural y sostenible que incluye a los miembros más pequeños de la familia. Alimentación, ropa, higiene, educación… Proponerse criar a un bebé de un modo más ecológico supone adoptar ciertos hábitos que contribuyan a que se desarrolle de una forma más saludable, cuidando al mismo tiempo del medio ambiente.

Se puede elegir una maternidad más verde empezando por un embarazo y un parto natural, y continuando con la lactancia materna y todos los cuidados del recién nacido. Y es que el movimiento ecológico está cada vez más presente en nuestra sociedad, y las industrias del sector de la alimentación infantil, y de la puericultura en general, ponen a nuestra disposición numerosas opciones para favorecer la crianza ecológica. A pesar de que en ocasiones son productos un poco más caros, destacan por cumplir unos requisitos de calidad muy estrictos, y muchos papás ya los eligen porque suponen una inversión en la salud de sus pequeños.

Si quieres apostar por formar una familia más sana y sostenible, lo primero que debes hacer es informarte para conocer todas las opciones que este modo de vida te ofrece, y que te explicamos a continuación. Igualmente importante es que compres siempre los productos certificados y que ofrezcan todas las garantías.

Certificación ecológica

El mercado ecológico abarca muchos ámbitos, pero no todo lo que se denomina “ecológico” realmente lo es. Cada país tiene una legislación específica al respecto pero, en general, tenemos que revisar muy bien el etiquetado de cada producto que compramos, donde tiene que figurar la procedencia de las materias primas y referencias al método de producción con el que ha sido elaborado. También es una garantía que, según sea el producto (fresco o envasado), cuente con una certificación que avale que ha pasado todos los controles pertinentes.

Existen sellos de cada país (incluso en el caso de España, en cada comunidad autónoma), u otros a nivel más global, como el sello Europeo, que consiste en una hoja formada con estrellas blancas sobre un fondo verde. En Estados Unidos, por ejemplo, la agencia USDA es la encargada de regular los productos ecológicos.

La mayoría de las certificaciones están emitidas por organismos públicos, pero también por entidades privadas, como es el caso de Ecocert, un organismo de control y certificación que establece estándares en ámbitos como el de la cosmética, los detergentes, los ambientadores, la agricultura ecológica y otros productos ecológicos.

Luis Lucero, gerente de la empresa de alimentación infantil ecológica Bioalimentación explica que “cualquier alimento ecológico debe estar certificado por un organismo de control autorizado por las autoridades sanitarias y de consumo que, una vez auditado todo el proceso, concede la posibilidad de incorporar al etiquetado la palabra `ecológico´ y utilizar el sello de la Unión Europea de productos ecológicos. Todo el proceso es muy exhaustivo, incluye analíticas de laboratorio, y la garantía es total.”

Actualizado: 17 de Agosto de 2017

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Amparo Luque

Periodista experta en embarazo e infancia
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92%
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'Fuente: 'Primer Informe Nacional de Ahogamientos de Menores''