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Ejercicio y deporte
Power walking
Para los que piensen que correr es de cobardes pero no quieren renunciar a patear las calles, el power walking o smart walking es su ejercicio. Una actividad no demasiado dura donde la postura y el ritmo son la clave.
Escrito por Laura Saiz, Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar

Beneficios del power walking

Beneficios del power walking

Mejorar tu estado de ánimo, tu sistema respiratorio o ayudar a socializarte son solo algunos de los beneficios del power walking.

Aquellos que piensan que correr es de cobardes y se han decantado por el smart walking es porque quizá ya conocen las virtudes de esta actividad física. Para los que aún no lo hayan descubierto, deben saber que la práctica del power walking tiene muchos beneficios para quienes lo practican, tanto físicos como psicológicos:

  • Esta actividad física, al ser moderada, hace que se controle con mucha más facilidad la frecuencia cardiaca y se pueda mantener cercana al 70% de su máximo, unas cifras que facilitan la quema de grasas. Así es más sencillo conseguir un cuerpo diez.
  • Ayuda a mejorar el sistema respiratorio y el cardiovascular, tanto en las sesiones de ritmo constante como en las de intervalos de intensidad.
  • Facilita el control de la tensión arterial, con lo que se reduce el riesgo de padecer enfermedades coronarias.
  • El smart walking es una actividad no excesivamente exigente biomecánicamente hablando, ya que siempre hay un pie en contacto con el suelo. Esto hace que las articulaciones sufran poco, al no tener que sujetar todo el peso del cuerpo al posar el pie.
  • El trabajo específico que se realiza potencia significativamente el tren inferior y la zona central, de manera especial los gemelos, los cuádriceps, glúteos y el abdomen. Además, las articulaciones inferiores se fortalecen y flexibilizan si se realiza con la postura correcta.
  • Al realizar el smart walking, el cuerpo libera varias hormonas que repercuten positivamente en nuestro estado de ánimo. Una de ellas es la dopamina, un neurotransmisor que es el encargado de conseguir la sensación de adicción al deporte, ya que regula la motivación y hace que repitamos conductas que nos proporcionan beneficios o placer. Además, el cuerpo libera endorfinas al hacer ejercicio, lo que ayuda a reducir el estrés y a mejorar nuestro humor. Por otro lado, la serotonina también favorece la capacidad para superar el insomnio.
  • Las sesiones individuales sirven para reflexionar y clarificar aquellas cosas que suceden buscando soluciones adecuadas –aprovechando el optimismo que provoca liberación de las hormonas–.
  • En cambio, las sesiones de power walking que se realicen con alguna persona más otorgarán un cariz social al deporte y, por tanto, se optimizan las relaciones interpersonales. 

Actualizado: 30 de Agosto de 2017

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Escrito por:

Laura Saiz

Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar
Laura Saiz

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Salud en cifras

20%
se reduce el riesgo de estrés si te desplazas en bicicleta a trabajar o a estudiar
'Fuente: 'l Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal)''

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