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Belleza y bienestar
Hirsutismo
La acumulación excesiva de vello en zonas ‘no habituales’ por culpa de un desequilibrio hormonal es un problema estético que afecta a muchas mujeres y que también puede implicar ansiedad y rechazo social.
Escrito por Natalia Dudzinska Camarero, Bióloga
Revisado por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

Qué es el hirsutismo

El hirsutismo consiste en un crecimiento exagerado de vello en zonas del cuerpo en las que su aparición está regulada por la acción de unas hormonas denominadas andrógenos. Los andrógenos son un conjunto de hormonas, también conocidas como hormonas masculinas, puesto que en situaciones normales los hombres son los que las presentan en mayor cantidad. Es por ello que, a pesar de que este problema puede afectar tanto a hombres como a mujeres, muchos autores se refieren al hirsutismo como un trastorno exclusivamente femenino. Aunque lo cierto es que el hirsutismo no puede definirse como una enfermedad en sí, sino como consecuencia de una serie de trastornos de distinta índole.

Aunque traduce alteraciones del equilibrio hormonal, en muchas ocasiones la primera consulta se produce por un motivo estético y el consiguiente trastorno emocional y social que puede provocar. En algunas situaciones, la mujer puede sentirse insegura, con baja autoestima y ambigua sexualmente de cara a los demás por ese exceso de pelo. Muy frecuentemente la pubertad, el aumento de peso temporal o la interrupción de los anticonceptivos pueden derivar en un cuadro de hirsutismo. La causa más frecuente de hirsutismo -hasta un 80% de los casos- suele deberse a un síndrome del ovario poliquístico.

Las zonas del cuerpo donde puede detectarse una aparición anormal de vello en las mujeres son la zona superior del labio, el maxilar inferior, la barbilla, las patillas, el cuello, la areola mamaria, las líneas superior e inferior del ombligo, los muslos y la espalda. Suele ser un pelo de mayor grosor y más pigmentado.

Los pacientes que lo padecen suelen presentar antecedentes familiares, y se ha comprobado que existe un mayor número de casos entre la población mediterránea. En el caso de las mujeres, los cambios hormonales asociados a la menopausia también pueden generar la aparición de vello en zonas de la cara como el mentón o los pómulos.

Su prevalencia ronda el 6-8% de las mujeres en edad reproductiva, afectando por igual a todas las razas. Partiendo de estos datos también hay que señalar que una cuarta parte de las mujeres jóvenes normales pueden presentar mayor vello en la cara, alrededor de la areola mamaria y en el abdomen inferior sin que ello entre dentro de los criterios de hirsutismo. También debe diferenciarse de la hipertricosis, que conlleva aumento de vello por encima de la media en regiones no dependientes de actividad androgénica. 

Actualizado: 16 de Mayo de 2017

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'Fuente: 'Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH)''