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Tercera edad
Cuándo acudir al psicólogo
Nervios, ansiedad, tristeza, soledad o depresión son algunos problemas que afectan con frecuencia a las personas mayores, y que pueden cronificarse por no acudir a tiempo a un psicólogo.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

Problemas psicológicos durante la tercera edad

Las situaciones sociales, familiares, económicas y de salud que se viven cuando se alcanza la tercera edad pueden dar lugar a estados de nerviosismo, ansiedad, tristeza e incluso depresión que, en muchos casos, deben ser tratados por un psicólogo. Sin embargo aún es elevado el número de personas son reacias a solicitar los servicios de este profesional sanitario, no se lo pueden permitir por falta de recursos, o no son conscientes de que lo necesitan.

Aunque depende de la situación de cada persona, al llegar a la tercera edad se suelen detectar con mayor frecuencia ciertos problemas psicológicos. Son muchos los casos de personas que comienzan con dichas alteraciones en la última etapa de su vida, normalmente asociadas a problemas de salud, como el padecimiento de demencia o alzhéimer. Sin embargo, el mayor porcentaje lo encontramos entre quienes se sitúan en la franja de edad de los 60 y 70 años. Las causas de la alta incidencia durante estos años se debe:

  • Depresión: se asocia la depresión a la vejez como algo normal, pero no debería ser así. Las causas más comunes por las que una persona mayor padece depresión son la pérdida de la pareja o seres queridos; el padecimiento de una enfermedad crónica o inesperada, o volverse dependiente; el sentimiento de “ya no soy útil” al llegar la jubilación; y la pérdida de capacidades físicas y mentales.
  • Ansiedad: el diagnóstico de una enfermedad, encontrarse en una peor situación económica o la pérdida progresiva de capacidades pueden originar estados de ansiedad difíciles de controlar.
  • Baja autoestima: para muchas personas el paso de la vida activa a la jubilación origina una pérdida de autoestima. A su vez el cambio de rol familiar, o pasar de ser cuidador a ser cuidado también pueden ser duros golpes para su autoestima.
  • Insomnio: el hecho de no tener que seguir un horario concreto, la toma de alguna medicación, o la propia ansiedad de la que se ha hablado también pueden ser causas de insomnio en los mayores.
  • Aislamiento: quien siente que no puede aportar nada a la sociedad tras la jubilación, quien ha vivido la pérdida de su pareja o su situación económica no es buena puede tender a aislarse de la sociedad, lo que a medio plazo puede originar problemas psicológicos derivados de esta soledad.

Actualizado: 10 de Octubre de 2016

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Escrito por:

Marina García

Periodista, experta en salud y tercera edad
Marina García

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Entrevista con el experto

Pilar Rodríguez Rodríguez

Pilar Rodríguez, vicepresidenta del área de gerontología de la SEGG y presidenta de la 'Fundación Pilares'.

Pilar Rodríguez Rodríguez

Vicepresidenta del área de gerontología de la SEGG
“Es esencial cultivar las relaciones sociales a lo largo de la vida y desarrollar actividades de ocio y cultura, para disfrutar de la jubilación y generar interacciones positivas que minimicen el riesgo de soledad”

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Salud en cifras

50%
de los hijos mantiene un contacto frecuente con sus padres mayores de 65 años
'Fuente: 'Atenzia’'