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Tercera edad
Cómo afrontar la viudez
Cuando una persona mayor se queda viuda tiene más riesgo de aislarse de la sociedad y sufrir depresión u otros trastornos asociados a su malestar emocional. Estas pautas te ayudarán a adaptarte mejor a la viudez.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

El duelo en la viudez

Cómo afrontar la viudez y adaptarte a tu nueva vida

Perder a un ser querido nunca es fácil, pero afrontar la muerte de tu pareja, con la que has compartido gran parte de tu vida, con la que convivías, e incluso de la que dependías para disfrutar del día a día, resulta complicado. La dificultad aumenta según vamos sumando años, porque la viudez en adultos mayores suele ser sinónimo de soledad, aislamiento, y desubicación en la sociedad. En esta etapa de la vida, cuando los hijos ya no están en casa y los amigos hacen planes con otras parejas, los viudos tienden a reducir sus actividades de ocio y no se encuentran cómodos en su entorno habitual, lo que les impide superar la muerte de su pareja, y puede causarles depresión.

El duelo en la viudez

Los viudos, al igual que todas las personas que se enfrentan a la pérdida de una persona importante en su vida, deben pasar el duelo. Es el periodo de dolor por la muerte, de aceptación y adaptación a la nueva vida. No hay un tiempo concreto de duración del duelo, depende de cada persona, de cómo lo afronte, y de lo que ponga de su parte para superarlo.

Durante el periodo de duelo no solo se asimila poco a poco la muerte de la pareja y la tristeza que ha generado, sino que se desarrolla el proceso de reorganización de la vida del viudo hasta que consigue restablecerla sin la persona amada. Las emociones que se experimentan y su intensidad y frecuencia, las reacciones frente a la viudez, y el modo de afrontarlo, son muy dispares entre unas personas y otras pero, antes o después, siempre se pasa por los siguientes estados:

  • Negación: la persona no es capaz de asimilar la pérdida y el cambio tan radical que se ha producido en su vida. Los especialistas recomiendan afrontar este estado viendo el cuerpo del fallecido para ser conscientes de la realidad, y dejarse ayudar y apoyar por los seres queridos.
  • Ira: la persona viuda se enfada con el mundo, busca un por qué a lo ocurrido, y no acepta la situación.
  • Tristeza: este sentimiento surge cuando se es más consciente de lo ocurrido, y teniendo los ‘pies en la tierra’ se ve la nueva situación con un gran vacío, pero también comienza la asimilación. Es el primer paso para afrontar la vida sin la pareja.

Actualizado: 28 de Octubre de 2016

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