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Bebés y niños
Criptorquidia
El 5% de los bebés sufre criptorquidia, esto es, la ausencia de al menos un testículo en la bolsa escrotal. Te contamos por qué se produce, qué complicaciones pueden surgir y el tratamiento de elección para solucionarlo.
Escrito por Dra. María Teresa Romero Rubio, Pediatra

Qué es la criptorquidia

El significado de criptorquidia es literalmente “testículo oculto” y se define como la ausencia de al menos uno de los testículos en el escroto. Aunque no es doloroso para el bebé, sí que puede dar lugar a problemas importantes a largo plazo, como infertilidad y mayor riesgo de tumor testicular. Se trata de la malformación congénita más frecuente de los genitales masculinos, afectando a una media del 5% de los recién nacidos.

Para comprender por qué se produce este hecho, debemos de saber cómo se forma el aparato genital masculino durante la etapa intrauterina. Inicialmente, los genitales son indiferenciados (iguales para niños y niñas), pero a partir de la sexta semana de gestación comienzan a formarse los testículos masculinos. Éstos se desarrollan en primer lugar en el abdomen del bebé, y permanecen allí hasta al menos la semana 15. A partir de este momento, empiezan a descender lentamente por la cavidad abdominal hacia el canal inguinal, y permanecerán allí por lo menos 10 semanas más. A partir de la semana 28, el testículo sigue su descenso alcanzando el escroto en la semana 35.

Existen diversas causas y factores que pueden producir una alteración en este camino de los testículos desde el abdomen hasta el escroto, que hacen que queden detenidos en algún punto del trayecto, y por lo tanto, cuando el niño nace, todavía no se palpan en la bolsa escrotal. Por ejemplo, factores hormonales o anatómicos, como una obstrucción que impide el paso del escroto. Sin embargo, pese a que ha sido ampliamente estudiado, no se sabe con seguridad qué factores son los más importantes y por tanto, en principio, no se puede hacer nada para evitarlo.

Por ello, cuando hablamos de criptorquidia en un recién nacido, en la mayoría de casos eso no quiere decir que el testículo no está, sino que se ha quedado detenido en algún punto de este trayecto.

En los niños a término, el descenso de los testículos se puede completar durante los seis primeros meses de vida, aunque en los bebés prematuros se puede retrasar aún más, hasta los 12 meses. Según la Asociación Española de Pediatría (AEPED), la  proporción de niños con criptorquidia después del primer año de vida oscila entre el 0,8 y el 2%.

Actualizado: 1 de Agosto de 2017

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'Fuente: 'Instituto Nacional de Estadística (INE)''