Deuda inmunitaria en niños: cómo les afectará este año la gripe

Durante la pandemia por COVID ha disminuido la circulación de otros virus respiratorios y la deuda inmunitaria plantea que debido a ellos somos más vulnerables a las infecciones. Expertos explican cómo afectará la temporada de gripe a los niños.
Deuda inmunitaria en niños: cómo les afectará este año la gripe

Actualizado: 15 de noviembre de 2022

El pasado otoño ya se habló de deuda inmunitaria, una teoría que plantea la existencia de una falta de estimulación del sistema inmunológico por la menor circulación de virus durante la pandemia por COVID-19 y por la protección proporcionada por las medidas para prevenir la infección por SARS-CoV-2 (distancia social, mascarillas, más higiene de manos, etcétera), lo que tendría como consecuencia que hubiera un mayor número de personas susceptibles a infectarse de virus contra los que no se habrían podido inmunizar, algo más probable en el caso de los niños pequeños.

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En un estudio realizado por investigadores franceses y publicado en ScienceDirect en mayo de 2021 se explicaba que se había observado una disminución en la incidencia de infecciones víricas y bacterianas en los niños, como la bronquiolitis y la tos ferina, lo que podría explicarse por las medidas de protección no farmacológicas para evitar contraer el coronavirus, que no solo limitaron la transmisión del SARS-CoV-2, sino la de otros patógenos. Que circulen menos virus es una buena noticia, pero la preocupación de los expertos era que esto conllevara una relajación de la respuesta inmune por una “disminución de la inmunidad colectiva en la población”.

En la última temporada de gripe se detectaron muchos menos casos de lo habitual, pero sufrimos una nueva oleada de infecciones por coronavirus que colapsaron los centros sanitarios de atención primaria y se disparó la demanda de pruebas de detección del SARS-CoV-2, ya que todos los que tenían síntomas de COVID o habían tenido un posible contacto con un infectado querían asegurarse de no transmitir la infección a sus seres queridos durante las celebraciones navideñas.

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Pero, ¿el otoño-invierno pasado fue desplazado el virus de la gripe por el SARS-CoV-2 y sus variantes, o se produjeron coinfecciones que pasaron desapercibidas? ¿Y qué pasará este año con la gripe, seremos más susceptibles al contagio, o a tener síntomas más graves a causa de una posible deuda inmunitaria? ¿Y los bebés y niños pequeños? ¿Serán más propensos a contraer virus respiratorios, o tendrán una peor respuesta inmune frente a ellos? Hablamos con dos expertos que nos lo aclaran.

Deuda inmunitaria, ¿qué hay de cierto en esta teoría?

Pero, ¿qué opinan los expertos sobre esta hipótesis que lleva meses sobre el tapete? “No comparto esta teoría de la deuda inmunitaria, el sistema inmunitario de los españoles lleva años de estimulación con virus respiratorios, por lo que hay una inmunidad grupal robusta frente a ellos. No es necesario enfrentarse todos los años a ella para mantenerla. Nos volveremos a infectar más o menos en función de si las variantes que nos toquen este año son más o menos virulentas” explica a Webconsultas la Dra. Carmen Cámara, Facultativo especialista del Servicio de inmunología del Hospital Universitario La Paz, de Madrid, y portavoz de la Sociedad Española de Inmunología (SEI).

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Y añade que “en estos meses no hemos observado una mayor incidencia de gripe, en cambio, sí que ha habido casos de niños con VRS (virus respiratorio sincitial) fuera de la temporada invernal, pero en este caso son niños pequeños, por lo que no habían tenido nunca contactos previos con dicho virus (no había inmunidad de grupo para ellos)”.

“Las campañas de vacunación deben ser lo más próximas posibles a los picos de circulación de los virus para conseguir la máxima eficacia”

Los nacidos durante la pandemia han estado más aislados y han estado sometidos a más medidas de higiene, pero el Dr. Pedro Gorrotxategui, vicepresidente de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), opina que esto no tiene por qué afectar a su respuesta inmune. “Hay una teoría higiénica que dice que cuando un ser humano, un niño en este caso, no se expone a las infecciones, no es que tenga una deficiencia para afrontar otras infecciones, sino que puede ser más propenso a alergias, asma… La teoría de la higiene indica que cuando no ponemos todo el sistema inmunitario en la defensa de las infecciones, una parte de este actúa contra nosotros y hay más probabilidades de desarrollar asma, eccema, enfermedades de tipo reumático…, pero al hecho de que porque no te enfrentes a una infección no te vayas a defender a posteriori de otra enfermedad no le veo mucha base científica”.

Niño con mascarilla para ir al colegio

Respecto a la duda sobre si el virus de la gripe fue desplazado por el SARS-CoV-2, o si se produjeron coinfecciones con el de la gripe que no se detectaron, la inmunóloga opina que “es más posible la primera opción, que hubiera desplazamiento dentro del nicho ecológico de los virus respiratorios”. “Además, –añade– no debemos olvidar un factor fundamental adicional que ha supuesto el uso de la mascarilla”. Este año “el mayor contacto social conllevará probablemente mayor número de casos de infecciones por virus respiratorios, la gripe entre ellos”, afirma.

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Cómo afectará a los niños la temporada de gripe

Este año la gripe podría afectar a un mayor número de personas si tomamos como ejemplo lo que ha ocurrido en países del hemisferio sur, como Australia, Argentina o Chile, en los que la temporada de gripe ha empezado antes de lo habitual y con más casos que en años anteriores, pero no más graves. De hecho, Silvia González Ayala, de la Sociedad Argentina de Infectología ha explicado en declaraciones a El País: “Las incidencias más altas las vimos en 2016 y 2017; este año estaría en tercer lugar. Ha afectado sobre todo a niños y a mayores de 45 años, personas que se desplazan y que tienen mucha movilidad, y no tanto a adultos mayores de 65 años”. En su opinión el aumento se debería a una mala campaña vacunal.

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La cepa predominante allí ha sido la H3N2, una de las que también ha empezado a circular en España, como indica el último informe sobre infecciones respiratorias del Instituto de Salud Carlos III y la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, que revela que se ha producido un incremento en la incidencia de gripe en Atención primaria en menores de 15 años, asociada a una circulación mixta de A(H3N2) y A(H1N1).

El Dr. Gorrotxategui nos dice que a los niños pequeñitos (menores de dos años) normalmente les afecta más la bronquiolitis que la gripe. “El año pasado prácticamente ningún niño pasó la bronquiolitis, que es una infección que afecta a casi todos los niños y que en otras circunstancias habrían tenido una gran parte de los que ahora tienen entre 0 y dos años. Ese grupo de niños susceptible de bronquiolitis que no la ha pasado sí tiene la opción de pasarla este año”, afirma.

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El experto añade que debido a esto sí considera posible que se produzca “un repunte de bronquiolitis”, que es “una afección que causa dificultad respiratoria y de la que hay que hacer un estrecho seguimiento porque no hay ningún tratamiento eficaz y a algunos niños les baja el oxígeno en la sangre y hay que estar pendiente de cómo evolucionan”.

Bebé con problemas en los bronquios

En el caso de los niños no considera que “la gripe vaya a ser un mayor problema que el año pasado, porque depende mucho del virus; algunos tienen mayor gravedad, y otros menos, y el hecho de que el año pasado se establecieran medidas para el control de enfermedades respiratorias no quiere decir que la gripe vaya a ser peor este año, pero esto sí podría repercutir, por ejemplo, en el caso de la bronquiolitis”.

¿Hay que adelantar la vacunación de la gripe o vacunar a los niños?

El vicepresidente de la AEPap no considera necesario adelantar la campaña de vacunación, ni vacunar a población no vulnerable. “Hay grupos de riesgo que son los que hay que vacunar contra la gripe, y luego una vacunación general, que recomienda la Asociación Española de Pediatría, a todos los niños mayores de seis meses. Pero lo que debemos tener en cuenta todos los pediatras y todo el sistema sanitario es que hay que vacunar a los niños de riesgo porque, por ejemplo, estamos viendo que en vacunas como la del sarampión la cobertura ha bajado a un 80%, cuando tiene que ser más de un 95%, y que no pongamos las vacunas que están recomendadas por el sistema nacional de salud es grave. Por ello, lo más importante es vacunar de la gripe a todos los niños que tienen factores de riesgo, aunque opcionalmente la vacuna se le puede poner a cualquier niño a partir de los seis meses”.

La Dra. Carmen Cámara, por su parte, opina: “no debemos adelantar campañas de vacunación, dado que el efecto en la caída de los títulos de anticuerpos es un hecho claramente demostrado en esta pandemia. Las campañas de vacunación deben ser lo más próximas posibles a los picos de circulación de los virus para conseguir la máxima eficacia. Iniciar campañas vacunales para la gripe en septiembre no se justifica por razones científicas, sino por la inevitable optimización de los recursos de personal necesarios para realizarla”.

Vacunación de una niña de la gripe

Por otra parte, Cámara apunta que “no ampliaría la campaña vacunal a toda la población, sino que redoblaría esfuerzos en cubrir a vulnerables, sin olvidar a sus familiares. Hasta ahora no hemos conseguido alcanzar en estos grupos altas coberturas vacunales, quedándose en el mejor de los casos en el 50%”.

Consejos para prevenir infecciones respiratorias en niños esta temporada

Con vacuna contra la gripe, o sin ella, es conveniente adoptar precauciones para evitar esta o cualquier otra infección respiratoria, ya que la vacunación no protege contra todos los virus de la gripe y podría no ser efectiva contra el que circule esta temporada. Las principales recomendaciones de los expertos consultados para prevenir infecciones respiratorias son:

  • Quedarse en casa. Si un niño está con fiebre debe quedarse en casa, señala el Dr. Gorrotxategui; es algo que podemos aprender de la pandemia: cuando se tomaba la temperatura y si un niño tenía fiebre no le dejaban entrar a la guardería o escuela.
  • Usar mascarillas. “Para prevenir infecciones respiratorias soy partidario del uso de mascarillas cuando los niños estén acatarrados”. “Si el niño no tiene fiebre y tiene un buen estado general, pero está acatarrado, sería conveniente que usara mascarilla para que no contagiara a otros”, continúa el pediatra. La recomendación de llevar mascarillas cuando tengamos algún tipo de infección respiratoria se debe extender a toda la población, en opinión de la portavoz de la Sociedad Española de Inmunología: “A mí me parece que la medida fundamental que debemos llevar aprendida en esta pandemia es el haber aprendido a utilizar mascarilla cuando tengamos síntomas catarrales y estemos con otras personas en el trabajo, ocio, transportes… para evitar contagiarlas”, concluye.

Creado: 5 de octubre de 2022

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