PUBLICIDAD

Hidrocele en bebés y niños
El hidrocele consiste en la aparición de líquido en el escroto del recién nacido y, aunque suele desaparecer en unos meses, conocer sus síntomas permite distinguirlo de problemas testiculares más importantes en el bebé.
Escrito por Dra. María Teresa Romero Rubio, Pediatra

Qué es el hidrocele y causas de su aparición en recién nacidos

Actualizado: 4 de noviembre de 2019

Llamamos hidrocele a la presencia de líquido dentro de la bolsa escrotal que contiene al testículo, dando la apariencia externa de “testículo hinchado”. Es una condición bastante común en los recién nacidos, que suele desaparecer por sí sola antes del año de vida. Solo en los casos que persisten más allá de esa edad, o que se acompañan de otra sintomatología, será necesario el tratamiento quirúrgico.

En general es una condición benigna que no reviste gravedad, pero hay que saber distinguirla de otros problemas testiculares más serios que se pueden acompañar de hinchazón en el testículo, como una hernia, una epididimitis, o una torsión testicular.

Causas del hidrocele en los recién nacidos

Los testículos están protegidos por un recubrimiento de piel en forma de bolsa, llamado escroto. En la vida intrauterina, los testículos se forman dentro del abdomen y van descendiendo al escroto durante las últimas semanas de gestación. Esto es debido a que los testículos deben estar al menos a 1-2 grados de temperatura menor a la del resto del cuerpo para que la espermiogénesis (formación de espermatozoides) pueda realizarse correctamente.

En ocasiones se produce una acumulación de líquido entre el testículo y la piel que lo recubre, dando lugar a una inflamación (edema) que conocemos como hidrocele. Este puede ser unilateral o bilateral, aunque es más frecuente este último.

A su vez, el hidrocele puede ser:

  • Hidrocele congénito: presente desde el nacimiento. Esto es lo más habitual y afecta aproximadamente a un 10% de los recién nacidos. En la mayoría de las ocasiones ese exceso de líquido se va absorbiendo en los primeros días de vida sin más consecuencias, aunque a veces puede persistir hasta los primeros 6-8 meses de vida. Prácticamente la totalidad de los casos se han resuelto espontáneamente antes del primer año de edad.

    Esto ocurre porque no ha habido un cierre completo del anillo inguinal por el que el testículo ha descendido hacia el escroto en las últimas semanas de vida intrauterina; al descender y no cerrarse puede también hacerlo parte del líquido abdominal acompañante, que es el que da lugar al hidrocele. Si esta comunicación que queda abierta es muy grande, es posible que descienda también parte de algún asa intestinal, dando lugar a una hernia inguino-escrotal.

  • Hidrocele adquirido: en este caso el hidrocele no está presente desde el nacimiento, sino que aparece más tarde, durante la infancia e incluso la vida adulta, como consecuencia de un exceso de producción de líquido en la zona o un fallo en los mecanismos de reabsorción. Por ejemplo, por un traumatismo, una infección en la zona, etcétera.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD