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Reflujo vesicoureteral en niños
El reflujo vesicoureteral es un problema congénito en el aparato urinario de bebés o niños que provoca desde infecciones de orina frecuentes o cistitis a problemas renales. Te contamos cómo identificarlo y medidas para manejarlo.
Escrito por Dra. María Teresa Romero Rubio, Pediatra

Qué es el reflujo vesicoureteral y cómo afecta a los niños

Actualizado: 3 de octubre de 2019

El reflujo vesicoureteral es una anomalía en el aparato urinario de los niños, caracterizado porque la orina –que en condiciones normales permanece almacenada en la vejiga–, asciende hacia los conductos colectores (los uréteres) y en los casos más graves, incluso al riñón. Debido al estancamiento de orina que produce, una de las complicaciones que conlleva son las infeccionares urinarias o pielonefritis, así como cicatrices renales. Se diagnostica mediante ecografía y su tratamiento suele ser conservador, aunque en los casos más graves puede conllevar cirugía.

El aparato urinario o excretor está formado por:

  • Riñones, que son los órganos en los que se depura la sangre del organismo dando lugar a la orina.
  • Los uréteres o sistema colector, desde donde se recoge la orina formada en los riñones que desembocan en la vejiga.
  • La vejiga, el órgano donde se almacena la orina hasta su expulsión al exterior
  • La uretra, el último conducto por el que es eliminada finalmente la orina.

Normalmente el circuito que sigue la orina una vez formada es que a través de los uréteres llega a la vejiga, desde donde se expulsa al exterior a través de la uretra. Sin embargo, en los niños con reflujo vesicoureteral (RVU) la orina no sigue este circuito descendente, sino que desde la vejiga pasa de nuevo hacia los uréteres e incluso hacia los riñones, dando lugar a dilataciones anatómicas de distinto grado, favoreciendo la producción de infecciones de orina en la infancia.

El paso retrógrado de la orina desde la vejiga a los uréteres puede tener distintos grados, llegando a producir incluso dilatación del riñón. A su vez, el RVU puede ser de un solo lado (unilateral) o de los dos (bilateral):

  1. Grado I: el reflujo ocupa parcialmente el uréter.
  2. Grado II: reflujo que alcanza la pelvis renal, pero sin producir dilatación.
  3. Grados III-IV: dilatación de la pelvis renal.
  4. Grado V: gran dilatación, produciéndose cambios en la morfología del riñón, con tortuosidades.

Fuente: Escribano Subías J, Valenciano Fuentes B. Reflujo vesicoureteral. 2014;1:269-81 (Protocolos de Nefrología de la Asociación Española de Pediatría)

Este trastorno es congénito, estimándose una prevalencia en la población sana de un 1.3%, disminuyendo con la edad, siendo más frecuente en los menores de un año. Esta anomalía es más frecuente en el periodo neonatal.

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