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Bebés y niños
Infección de orina en la infancia
Tras los catarros y los procesos respiratorios, la infección de orina es una de las más frecuentes en la infancia, y puede ser grave si afecta a los riñones. Aprende a reconocer sus síntomas y cómo puedes prevenirla.
Escrito por Dra. María Teresa Romero Rubio, Pediatra

Infección de orina en la infancia, qué es y causas

Bebé sentado en el orinal haciendo pipi

La infección del tracto urinario (ITU) o infección de las vías urinarias (IVU), lo que popularmente se conoce como infección de orina, consiste en la infección por algún microorganismo de alguna de las estructuras por donde circula la orina en el organismo, desde que se forma en los riñones hasta que es expulsada a través de la uretra.

La infección puede localizarse en los órganos donde se produce la orina (los riñones), en donde se transporta (uréteres), en donde se almacena (vejiga de la orina), o por donde se expulsa al exterior (uretra). Según la zona donde se localice la infección, los síntomas serán distintos.

La infección de orina es una de las más habituales en la infancia, tras los catarros y los procesos respiratorios. Puede afectar hasta a un 5% de los bebés menores de un año, y a partir de los 3-4 años suele ser más frecuente en niñas que en niños. Te contamos cuáles son sus causas, cómo se manifiesta, cómo se diagnostica y se trata, y qué puedes hacer para prevenirla.

Causas de la infección de orina en los niños

Las causas de la infección urinaria en los niños son múltiples. En los bebés de corta edad una de las causas es la malformación de las vías urinarias, como por ejemplo el reflujo vesico-ureteral. Existen diversos tipos, aunque en casi todos ellos la consecuencia es que la orina queda estancada y no puede excretarse adecuadamente, favoreciendo el riesgo de crecimiento de microorganismos e infección. El germen más frecuente que produce infección se llama Escherichia coli, aunque la buena noticia es que la mayoría de los antibióticos son efectivos frente a él.

Aunque en los bebés menores de un año la prevalencia es igual en ambos sexos, por encima de los tres años suele ser mucho más frecuente en niñas. Esto es debido a la anatomía del aparato genitourinario, aunque por lógica lo podemos suponer: en las niñas la uretra es más corta y la salida de la orina está más cerca del ano, por lo que puede contaminarse a través de gérmenes de las heces. En los niños la uretra es más larga y esta contaminación es más difícil, aunque cuando hay fimosis y el prepucio está muy cerrado, pueden crecer microorganismos que también pueden originar infección.

Actualizado: 1 de Agosto de 2017

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