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Pruebas médicas
Colposcopia
La colposcopia se considera el segundo paso de cribado precoz del cáncer de cuello de útero tras la citología cervical. Incluso permite hacer biopsias para estudiar estas lesiones o extirparlas directamente.
Escrito por Dr. Pablo Rivas, Especialista en medicina interna

Cómo se hace una colposcopia

Cómo se hace una colposcopia

La colposcopia se realiza por medio de un microscopio especial llamado colposcopio. A través del colposcopio se consigue ver el cuello del útero al final de la vagina de forma muy ampliada.

Durante la prueba la mujer se tumba boca arriba en una camilla especial con las piernas separadas. Se introduce un espéculo para separar las paredes vaginales. El médico observa el cuello del útero y tiñe su superficie con distintos líquidos, como el ácido acético o el lugol, para resaltar zonas en las que puede haber células anormales. Estas regiones sospechosas se pueden biopsiar para estudiarlas posteriormente o, en ocasiones, se pueden eliminar en su totalidad.

Se toman muestras empleando unas pinzas o, si no hay lesiones visibles, se raspa suavemente el interior del cuello del útero para tomar una muestra. A veces se puede realizar un tratamiento de la zona sospechosa con distintos instrumentos (por medio de calor, frío, extirpación de la lesión, etcétera).

Las complicaciones de la colposcopia son extremadamente raras, y el riesgo de infección es muy bajo.

No es una prueba dolorosa, y la introducción del espéculo no suele resultar molesta si la mujer se encuentra relajada.

Se puede sentir un ligero escozor cuando el médico tiñe el cuello con ácido acético o lugol para resaltar las zonas anormales. Además, se puede notar algún leve pellizco o calambre en la región pélvica si se toman biopsias o se realiza algún tratamiento sobre el cuello.

Durante la prueba, o después de la misma, puede existir algo de sangrado.

Después de la prueba

Tras la colposcopia, la mayoría de las mujeres pueden hacer una vida normal.

Cuando se ha tratado alguna lesión, se suele aplicar una pasta que facilita la cicatrización y que puede producir un flujo marronáceo durante unos días.

Si se han realizado intervenciones sobre el cérvix conviene no usar tampones, no poner nada en la vagina, ni tener relaciones sexuales al menos durante una semana tras la prueba, o hasta que se lo indique su médico. Su médico también le puede recomendar no levantar pesos ni hacer ejercicios vigorosos durante unos días.

Esta prueba no le impedirá quedarse embarazada en el futuro.

Si tras la realización de la prueba aparece sangrado o dolor abdominal importante, flujo vaginal maloliente, fiebre, o cualquier otro síntoma que le preocupe, debe consultar con su médico.

Actualizado: 4 de Enero de 2016

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