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Salud al día
Hernia discal
Una buena higiene postural, el tratamiento farmacológico y la fisioterapia suelen dar buenos resultados con la hernia discal. La cirugía está indicada en los pacientes con dolor incapacitante y rebelde al tratamiento.
Escrito por Natalia Bermejo Rubio, Licenciada en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares
Revisado por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid
Hernia discal

El dolor de la hernia discal se produce cuando se comprime los elementos nerviosos del canal.

Hernia discal

La hernia discal es la patología neuroquirúrgica más frecuente, y es la causa más común de dolor lumbar irradiado hacia al miembro inferior. Se estima que en torno a la quinta década de la vida hasta el 40% de los hombres han podido sufrir algún tipo de lumbago y éste es una causa muy frecuente de baja laboral por incapacidad temporal. La hernia discal lumbar presenta una incidencia del 2% en la población general.

Entre las vértebras se sitúa el disco intervertebral, que sirve de amortiguador, y que pierde elasticidad y capacidad para soportar presiones a medida que las personas envejecen. El disco está compuesto por una zona central que se denomina núcleo pulposo y un anillo fibroso que rodea a este núcleo.

La hernia se produce cuando el núcleo pulposo se desplaza posteriormente (protrusión discal) debido a la degeneración del anillo fibroso del disco intervertebral, llegando incluso a salir del espacio intervertebral, convirtiéndose en un fragmento libre en el canal raquídeo. Esta afección suele estar asociada a degeneración vertebral, sobreesfuerzo físico o traumatismos, y es más frecuente a partir de los 30 años.

El dolor se presenta porque el disco herniado comprime los elementos nerviosos que pasan por el canal, pudiendo producir compresión de la raíz de un nervio (radiculopatía), o una compresión de la medula (mielopatía).

Los puntos de la columna más proclives a sufrir este tipo de lesión son las regiones cervical y lumbar por presentar mayor movilidad. Concretamente entre C4 y C6, y entre L4-L5 y S1 (C=vértebras cervicales; L=vértebras lumbares; S=vértebras sacras). Y las hernias suelen producirse por la zona lateral, ya que en la zona posterior hay un ligamento (el ligamento vertebral común posterior) que es fuerte y evita las herniaciones posteriores.

Afortunadamente a este nivel no hay médula espinal, sino raíces nerviosas, por lo que el daño no es medular sino radicular, con consecuencias menos graves desde un punto de vista neurológico. En el caso de hernias cervicales el daño medular puede generar problemas de mayor relevancia.

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Entrevista con el experto

Dr. Juan Carlos Galofré

El Dr. Juan Carlos Galofré es el coordinador del área de conocimiento del tiroides de la SEEN.

Dr. Juan Carlos Galofré

Experto en tiroides y especialista en endocrinología de la Clínica Universidad de Navarra
“Hay cierta predisposición genética tanto al hiper como al hipotiroidismo; probablemente la alteración sea de origen autoinmune, y puede interactuar con factores ambientales, no del todo bien conocidos –estrés, el tipo de alimentación, un embarazo, u otros– que son los que disparan la disfunción tiroidea”

Salud en cifras

44%
se reducen las visitas a urgencias hospitalarias los días que se emiten partidos de fútbol
Fuente: 'Congreso Nacional de Emergencias SEMES'

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