Densitometría ósea
Escrito por David Saceda, licenciado en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares
La densitometría ósea es una prueba que sirve para medir la densidad de calcio existente en nuestros huesos, por lo que suele utilizarse para el diagnóstico de la osteoporosis o valorar el riesgo de fracturas.

Cómo se hace la densitometría ósea

Cuando llegues a la clínica te pedirán que pases a un vestidor donde podrás cambiarte la ropa por una bata más cómoda y dejar tus objetos personales. A veces no es necesario ponerte una bata y puedes pasar con tu ropa de calle, siempre y cuando no tenga elementos metálicos que molesten. Después pasarás a la sala donde se encuentra el aparato con el que se realiza la densitometría ósea, verás una camilla o sillón y al lado una máquina con dos brazos, uno que va hacia debajo de la camilla y otro arriba.

Entonces te recostarás en la camilla de forma diferente según la zona que quieran medir. Si se mide la cadera, el pie se colocará en un maguito que te hará rotar la pierna para colocar la cadera correctamente. Si se mide la columna vertebral, las piernas estarán más elevadas para así apoyar la espalda en la camilla. Una vez estés correctamente colocado no necesitarás preocuparte por nada más, tan solo hay que relajarse y permanecer quieto.

El técnico sanitario manejará la máquina y comenzará a medir la densidad ósea del hueso enviado rayos X que saldrán por el brazo inferior y se recogerán en el brazo superior. Durante todo este proceso tú no sentirás nada.

Unos minutos después el técnico sanitario te dirá que la prueba ha terminado y que ya puedes levantarte de la camilla. Puede que también te pida que esperes unos minutos en la sala de espera para darte los resultados en un informe, o quizá se los envíe al médico directamente, depende de sí el médico radiólogo puede redactar el informe en el momento o no.

Después de la prueba no sentirás nada raro en la zona que han medido la densidad de hueso. Podrás recoger tus cosas del vestidor y marcharte de la clínica del mismo modo que hayas venido. Puede que sea necesario realizar este prueba cada dos años si se solicitan para comprobar la eficacia de un tratamiento o detectar la osteoporosis de forma precoz.

Complicaciones de la densitometría ósea

Las complicaciones en la densitometría ósea son prácticamente inexistentes. Sí es verdad que al utilizar rayos X siempre hay un riesgo asociado a la radiación y que por eso se deben tomar las precauciones habituales en este tipo de pruebas, como sucede en las radiografías de tórax o en el TAC, especialmente si la mujer que se somete a la prueba puede estar embarazada. Sin embargo, la dosis de radiación es mucho menor que en las pruebas rutinarias de rayos X y sus complicaciones teóricas son mucho menos importantes.

Al contrario que en otras pruebas radiológicas no es necesario utilizar protectores de plomo contra la radiación en ningún caso, ya que los órganos especialmente sensibles (tiroides, testículos u ovarios) no reciben rayos X directamente.

 

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Actualizado: 20/01/2014

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